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Basílica Nacional Nuestra Señora de Luján: Interior

 

La Basílica afecta en su planta la forma de una gran cruz latina; recordando con esto, que Jesucristo fundó su iglesia muriendo en la Cruz. Esa forma se conserva en los tres cuerpos superpuestos del edificio, significando así las tres partes integrantes de que se compone la Iglesia moral, sociedad de los fieles cristianos: la primera, triunfante en el cielo; la segunda, paciente en el Purgatorio; y la tercera, militante en la tierra.

La triunfante en el cielo, está representada por el cleristory o cuerpo superior del edificio, desde el triforio para arriba, donde todo es luz y claridad, donde siempre sube el incienso símbolo de la oración, y donde campean los santos y santas, refulgentes de gloria es sus vitrales policromos, que todo lo inundan de un resplandor misterioso.

La militante en la tierra, se ve en plan terreno o pavimento del templo, vasto teatro de nuestras idas y venidas, de nuestras luchas diarias con sus respectivas derrotas o victorias. Entre la Iglesia triunfante y la militante, se encuentra el Triforio, larga y estrecha galería, que nos recuerda lo largo y estrecho que es el camino al cielo.

La paciente en el purgatorio, la tenemos por fin en la cripta subterránea, tan lúgubre y oscura de suyo. Lastima grande es que sea además completamente húmeda e inservible, a causa de la proximidad del río y las capas de agua del subsuelo; pero esto mismo añade un rasgo mas a su místico significado, dándonos a entender que el Purgatorio es un lugar poco agradable y del cual es preciso salir lo mas pronto posible.

La Basílica tiene también en su planta la imagen de Jesús crucificado. El Altar mayor que esta en el centro y donde mas se ofrece el Santo Sacrificio de la Misa, es su dolorida cabeza. Un poco mas atrás, en el retablo, está María su Madre, como queriendo sostener en brazos a su divino hijo. Los varios altares menores que en el ábside circundan el mayor, le forman como una corona de espinas que destilan la sangre redentora. Los dos altares del crucero son sus manos extendidas y horadadas que chorrean también sangre divinal. Entre ambas manos, a la altura del corazón, está el comulgatorio, donde Jesús se da a los fieles en el Sacramento de su amor. Mas abajo, la nave principal enteramente horadada por los arcos laterales, es el cuerpo de Jesucristo todo llagado que envía sangre purificadora a los diversos confesionarios que están a los costados. Finalmente las fuentes bautismales junto a la puerta de entrada, son las sagradas llagas de sus pies, que borran el pecado original y habilitan para andar camino del cielo.

Nártex

Revestido en roble, presenta características de estilo neogótico con una puerta central de dos hojas con decoraciones de vitreaux, con las imágenes de cuatro evangelistas:

San Mateo: en la parte inferior, la cara de un hombre o ángel, que representa la inteligencia.
San Lucas: con la figura de un buey, que representa la fuerza y la mansedumbre.
San Juan: con la figura de un águila, que representa la velocidad y la altura.
San Marcos: en la parte inferior la figura de un león representando el valor.

A ambos lados de la puerta central se observan dos puertas laterales de dos hojas también realizadas en madera por las que actualmente se accede al templo. Antiguamente el nártex se utilizaba para que los no bautizados pudieran presenciar la misa, como también para que no ingresara ruido desde el exterior.

Frente a la puerta lateral derecha del nártex, se encuentra la Inmaculada Concepción, una talla de madera policromada de cuerpo entero.

Por singular privilegio, al ser concebida, estuvo llena de gracia y rompió todo vínculo con la caída del primer hombre; y así, en virtud de los méritos de Jesucristo, se vio preservado de la manera del pecado original. Fue santificado desde el primer momento de su madre ya que de su carne inmaculada debía formarse el cuerpo del redentor del mundo.

Dogma católico romano que se mantiene desde el primer instante de su creación, por el cual el alma de la Virgen María estuvo libre de pecado original; esta doctrina no debe confundirse con el parto virginal de María, que mantiene que Jesucristo nació de una madre libre.

Bajo el título de Inmaculada Concepción se invoca a la Virgen María como patrona de Estados Unidos, Brasil, Portugal y Córcega. Se la conmemora el 8 de diciembre.

Nave Lateral Occidental

Primer Capilla: Bautisterio parroquial: Presenta una hermosa reja de hierro forjado de puro estilo gótico ojival, antecedida por dos ángeles lucernarios de metal policromado que descansan sobre un pie. La parte inferior de esta capilla está revestida de un hermoso artesonado de roble esloveno que le da un cálido aspecto. En el centro del Bautisterio se encuentra la pila bautismal, que presenta en su parte superior una tapa sobre la que reposa la imagen de Jesús crucificado.

En la parte superior del Bautisterio se encuentran dos vitrales separados por una pilastra y coronados con un arco ojival. En ellos se observa a San Juan bautizando a Jesús, y este dando al agua, por su divino contacto, la virtud de borrar el pecado original. En el trilóbulo superior, símbolo de la Santísima Trinidad, se ven representadas las tres divinas personas que intervienen en este bautismo ( Padre, Hijo y Espíritu Santo).

Mirando ahora desde aquí lo que hay encima de la capilla oriental de enfrente, por no poder ver lo que hay encima de esta y viceversa, veremos allá en lo alto un gran ventanal cuadripartido que arroja en la iglesia raudales de luz; ese ventanal representa a los cuatro evangelistas que derraman la luz evangélica en el mundo: predican sobre todo los dos principales misterios de la Religión Cristiana: la Trinidad y la Redención, como se ve por los trilóbulos y el cuadrilóbulo en forma de cruz que llevan encima y que son los emblemas respectivos de esos dos misterios.

Por un delicado sentimiento de piedad filial, se ha puesto en la cruz alta de los catorce ventanales de la nave central, el escudo respectivo de las catorce Provincias Argentinas (formadas al momento de construirse el templo), como para que ellas reciban más directamente los efluvios de la redención, y sean como los preciosos florones de una gran corona que circunda el Santuario de María de Luján.

Finalmente un poco mas abajo empiezan los rosetones que muestran sucesivamente a los Doctores y Escritores Sagrados, que más han cantado las glorias de María. Aquí tenemos: En la cruz alta de enfrente: el escudo de La Rioja. Rosetón: San Hilario Dictaviense.

San Juan Bautista, hijo de Zacarías e Isabel. Antes de nacer siente la presencia de Jesús ‘saltando de alegría"en el seno materno. Cuando María va a visitar a Isabel es santificado antes de nacer por la gracia divina y ella responde: "he aquí que en tan pronto como tu saludo sonó en mis oídos, el infante saltó en mi seno". Fue el primer santo venerado en la iglesia universal, último profeta y primer apóstol.

Bautizó a los penitentes con agua como símbolo del bautismo del espíritu santo. Con el bautismo de Jesús vio cumplido su objetivo como precursor del Mesías, y terminó su ministerio poco después. La gente comenzó a llamarlo Bautista a partir de que Jesús se presentó en el Jordán para ser bautizado, reconociéndolo Juan por su divina revelación. Dio su vida por la misión y se lo venera como mártir el 29 de Agosto.

Segunda Capilla: Aquí se encuentra un confesionario de estilo gótico realizado en roble. En la parte superior dos vitrales: a la derecha el Emperador Carlomagno, tenido por santo en la diócesis de Colonia es coronado por el Papa León III, y a la izquierda el Emperador Constantino, tenido por santo en la Iglesia Griega; se le aparece en los aires una cruz luminosa, que adoptada por él en su lábaro o bandera, le da la victoria sobre Maxencio.

Carlomagno, emperador de los francos y de los pueblos germánicos. Tenía dos objetivos: formar de todos los pueblos germánicos una únicas nación, y dotar a esta de una organización completa. Dedicó la mayor parte de su reinado a la campaña contra los sajones que habitaban la desembocadura del río Elba. El apogeo de su poder llegó al comienzo del siglo IX.

El Emperador Constantino, hijo de Santa Elena, llevaba una vida desordenada atribuyéndoseles asesinatos y sacrilegios. Decide cambiar de vida e ingresa al monasterio irlandés de Rathan para limpiar sus pecados. Siete años más tarde se convierte en sacerdote regresando a Escocia para predicar el evangelio. En este periodo el país se convierte en cristiano. Constantino recibe el martirio y es asesinado por fanáticos de su fe.

En la cruz alta de enfrente: el escudo de Tucumán. Rosetón: San Juan Crisóstomo de Constantinopla ( luego Estambul), nacido en Antioquia en el 349, hijo de Santa Antusa. Al morir su madre se retira al desierto donde vive durante 6 meses. Al volver es nombrado diácono y más tarde se convierte en sacerdote. Fallece en el 407 a orillas del Mar Negro, donde se encontraba predicando. Se lo conmemora el 13 de septiembre.

Tercer Capilla: Puerta de comunicación con el claustro de la casa parroquial, de doble hoja realizada en roble. Posee también una pequeña capilla. En la parte superior un pequeño rosetón con el monograma del Ave María, rodeado de 5 lóbulos que recuerdan los 5 misterios gozosos del Santo Rosario:

La anunciación de la llegada del Mesías a la Virgen.

Visita de María a Santa Isabel 9madre de San Juan).

El nacimiento de Jesús.

La presentación de Jesús y la purificación de la Virgen María.

Jesús encontrado por sus padres con los doctores del templo.

En la cruz alta de enfrente: el escudo de Buenos Aires. Rosetón: San Basilio de Cesarea, quien nació en Cesarea Mazaca ( actual Kayseri, Turquía).Tras conocer a un grupo de ermitaños famosos en Egipto y Siria, enunció a una carrera administrativa y se estableció como ermitaño en el río Iris, Asia. Escribió allí gran parte de su vida monástica. Los monjes ortodoxos y algunos católicos romanos guardan todavía la regla de San Basilio.

Fue proclamado por el obispo de Cesarea para defender la doctrina cristiana contra los ataques heréticos de los arréanos.

Cuarta Capilla: Posee un confesionario similar a los anteriores. En los vitrales superiores: a la derecha San Francisco Solano, misionero de Sud América, bautiza a un indio del Chaco y a la izquierda Santo Toribio, Arzobispo de Lima, preside uno de los más célebres concilios provinciales.

San Toribio, nació en España en 1538. Organizó la iglesia en América y dedicó 25 años de su vida a Dios. Se hacía entender por los indígenas perfectamente, por los que sentía un inmenso amor. Fundador del primer seminario de América, fue canonizado en1726 por Benedictino XIII. Considerado el primer santo de América, es patrono de Perú. Sucumbió los vigores del ayuno y de las fatigas inmoderadas. Se lo conmemora el 23 de marzo.

San Francisco Solano: Nació en Andalucía, España en 1549. A los 20 años recibió el habito franciscano y viajó a Perú en 1589, durante el mismo aprovecha una tempestad que lanzó la nave sobre un banco de arena para poder bautizar a las personas que con el se encontraban prometiéndoles que se salvarían, concretándose esto al tercer día y regresando sanos a Lima. Más tarde en Tucumán salvó pueblos de plagas e hizo brotar agua donde la necesitaban. Fue guardián de la casa de Tucumán y Paraguay. Falleció en 1631 a los 65 años y fue canonizado en 1726. Se lo conmemora el 14 de julio.

En la cruz alta de enfrente: el escudo de Santiago del Estero. Rosetón: San Gregorio Magno Papa.

Quinta Capilla: Posee un confesionario similar a los anteriores. En la parte superior los vitrales con San Matías Apóstol a la derecha, que rehúsa quemar incienso a los ídolos.

A al izquierda San Bernabé Apóstol, quien rechaza la adoración que le quieren tributar los paganos como a un dios.

A la izquierda de la capilla podemos observar un cuadro con la bandera de Argentina y la imagen del sagrado Corazón.

San Matías: fue apóstol y discípulo, su nombre significa "Don del señor", por recibir el don de reemplazar a Judas entre los 12, siendo testigo de la resurrección de Jesucristo. Permaneció a su lado durante toda su vida. Se le atribuye un evangelio declarado apócrifo. Se lo conmemora el 14 de mayo.

San Bernabé, fue apóstol y mártir. Su verdadero nombre era José, pero los apóstoles lo llamaban Bernabé que significa hijo de consolación. Fue elegido para la evangelización de Antioquia ( ciudad de Turquía), dándose cuenta que ese lugar era apto para predicar la palabra de Dios.

Presentó a sus compañeros al apóstol San Pablo, su discípulo. Se cree que murió aprox. en el año 70, lapidado por los judíos. Se lo conmemora el 1 de junio.

En la cruz alta de enfrente: el escudo de Corrientes. Rosetón: San Isidro Labrador, en vez de Isidoro de Sevilla, por equivocación.

San Isidro Labrador, nació en Madrid, España y fue labrador desde muy joven. Luego de ir a misa, iba a trabajar.

Como era muy querido por su patrón, sus compañeros por envidia logran que sea despedido. En su otro trabajo sucede lo mismo, pero su patrón Vargas, comienza a vigilarlo comprobando lo que sus compañeros decían. Se encontró a San Isidro arrodillado rezando en vez de trabajando, pero mientras tanto un ángel manejaba el arado y otro a los bueyes. Desde ese día se convirtió en devoción, pero no dejó de trabajar. Es más compartía lo ganado con los pobres. Se lo conmemora el 14 de mayo.

Sexta Capilla: Posee un confesionario similar a los anteriores. Sus vitrales presentan a la derecha a San Pascual Bailón, patrono de los congresos Eucarísticos. Está en adoración delante del Santísimo Sacramento y la izquierda San Cirilo de Alejandría, proclama el dogma de la maternidad divina de María y se le aparece ésta con su divino hijo en los brazos en señal de aprobación. También podemos apreciar un cuadro con forma de arco de medio punto con la bandera nacional y 17 espadas.

San Cirilo de Alejandría, estuvo a cargo de las iglesias de Egipto y fue uno de los pobres más distinguidos de las iglesias griegas. Defensor de la maternidad divina.

Por la defensa de la iglesia ortodoxa contra el error de Nestorio pasó varios meses desterrado y preso. Es doctor de la iglesia. Se lo conmemora el 27 de junio.

San Juan Bailón: Su patrón, un rico hacendado, le propuso casarse con su hija para heredar su hacienda, pero Pascual lo rechazó diciendo hacerse franciscano, ingresando al convento de los frailes menores de Albanesa (Alicante, España). Fue un profundo intérprete de la teología y de los misterios divinos. Cuenta la historia que el día de su funeral, en el momento de elevar la hostia y el Cádiz, su cadáver abre sus ojos para mirar el pan y el vino demostrando su último adiós y amor a la sagrada eucaristía. Nació y murió en Pentecostés, en el Convento de Villareal, España

En la cruz alta de enfrente: el escudo de Santa Fe. Rosetón: San Bernardo, Abad de Claraval. Se hizo monje desde joven y su familia lo siguió, viviendo todos en el monasterio. Como eran muchos los jóvenes que entraban al monasterio decidieron abrir otro mandando a Bernardo con una cruz de madera seguido de doce religiosos. Llegan a un lugar al que llaman Claraval, donde construyeron chozas para orar.

Antes de morir dijo a los frailes: "No sé a quien escuchar, si al amor de mis hijos que me quieren tener aquí abajo o al amor de mi Dios que me atrae hacia arriba".

Se lo conmemora el 20 de agosto.

Séptima Capilla: Posee un altar advocado a San Antonio de Padua. Lo acompañan a la derecha San Roque y San Pedro Claver; y a la izquierda San Francisco Solano y San Martín de Porrés. Este hermoso altar de mármol blanco, con delicadas incrustaciones de otros mármoles, es donación de doña Margarita M. de Morgan en memoria del presbítero Antonio Fahy, quien fue gran Patrocinador de los irlandeses en estas tierras, y en bien de San Antonio de Areco, donde dicha señora tiene su principal residencia.

Este altar posee características de estilo neogótico, tiene forma de capilla rematado tanto a la derecha como a la izquierda por agujas menores , presentando en su parte central una aguja mayor coronada por una cruz realizada en mármol.

Esta capilla no tiene ventana por tener detrás una de las cuatro torres que enclavan y refuerzan los altos muros del crucero. Podremos encontrar también una cruz de madera en conmemoración del quinto centenario de la evangelización del Nuevo Mundo y un cuadro con las iniciales de Ave María.

San Antonio de Padua nació en Portugal y su verdadero nombre era Fernando, abandonándolo al ingresar a las órdenes de los frailes menores. A los 15 años ingresó al colegio de los Canónigos de San Agustín y fue llamado por el Papa Gregorio IX para redactar el "Arca del Testamento" por haber profundizado en el estudio de las escrituras sagradas. Predicó en Francia e Italia.

Viajo a Marruecos a evangelizar a los infieles entrando al Convento de Combia. En el viaje de regreso, una tempestad empujó la embarcación hacia las costas de Sicilia(Italia) donde permaneció unos meses en el convento franciscano. Lo llevaron a Asís (emirato de Arabia incorporado en 1933 a la Arabia Saudita) donde conoció a San Francisco de Asís. Se le asignan milagros como la predicación de los peces: Antonio se encontraba a orillas del río Reminí teniendo que viajar hasta el Adriático donde los católicos permanecían indiferentes ante sus palabras entonces decidió predicar a los peces que sacaban la cabeza del agua para prestarle atención. También se le atribuye la aparición del niño Jesús: Antonio se encontraba hospedado en la casa de un amigo quien solía espiarlo por la cerradura de la puerta. Un día vio como Antonio recibía la visita de un niño hermoso, repitiéndose esta escena durante toda la estadía de Antonio en su casa. Este niño dio formación una imagen que hoy en día perdura.

Se lo conmemora el 13 de junio.

San Martín de Porres: Nació en Lima, Perú. Hijo de un noble español y de una negra de Panamá. No fue reconocido por su padre por su color de piel durante su infancia aunque más tarde lo hizo .

A los 15 años decidió ingresar al Convento de los Dominicos del Rosario en Lima. Curó a todo un pueblo debido a una epidemia. Murió en 1639 y fue canonizado en 1962.

San Roque: Quedó huérfano de joven y decidió vender sus bienes para repartir el dinero entre los pobres. Parte como peregrino hacia Roma y en el camino encuentra una población infectada por la peste y decide quedarse para ayudar, realizando sus primeras curaciones milagrosas. Se dirigía de un lugar a otro, permaneciendo siempre en poblaciones atacadas por pestes, hasta llegar a Roma donde curó a un cardenal.

Al llegar a Piacenza (Italia) contrae una peste que le afecta una pierna, decidiendo recluirse a orillas del río Pó para no contagiar a nadie. Ya agonizando, un perro comienza a llevarle pan y milagrosamente brota agua del suelo para saciarle la sed , lo que alarga su vida. Aparece un ángel que le cura la herida permitiéndole regresar a su ciudad natal donde fue reconocido por sus familia por una cruz roja que llevaba en su pecho. Pero lo confundieron con un espía y fue enviado a la cárcel donde murió en 1379. Se lo conmemora el 16 y 17 de agosto.

San pedro Claver: En 1602 ingresó a la compañía de Jesús misionando en el nuevo mundo. En 1616 fue ordenado sacerdote en Cartagena, Colombia. Dedico su vida a la asistencia de los negros esclavos.. En los días de su profesión religiosa escribió con su sangre el lema de su vida: "Pedro Claver, esclavo de los esclavos, negro para siempre".

Se lo conmemora el 9 de septiembre.

San Francisco Solano (ver su historia en la cuarta capilla).

En la cruz alta de enfrente: el escudo de Catamarca. Rosetón: San Anselmo de Canterbury. Provenía de una familia noble, fue educado por los benedictinos. Desde muy pequeño se dedicó a la vida religiosa pero su padre, negándose a esta decisión, decide que su hijo siga sus pasos. Anselmo cae enfermo por no conseguir la contemplación de su padre. Luego su padre consigue integrarlo a la vida mundana.

Más tarde Anselmo abandona su hogar llegando a Normandía (antigua provincia al norte de Francia). Fue predicador y reformador de la vida monástica.

Murió en Canterbury, Inglaterra en 1109. En 1720 fue designado doctor de la iglesia.

Crucero Occidental

La antecede una reja de hierro forjado, en el centro presentan imágenes del cronograma de la medalla Milagrosa y la imagen de la misma. A los costados se observan ángeles. Al entrar podemos encontrar la Lámpara Votiva de los Uruguayos. Esta es el resultado de un voto que hizo de ella aquí mismo Monseñor Soler, primer Arzobispo de Montevideo, en una peregrinación general que hiciera en 1892 para implorar la paz y la prosperidad de su amada Patria, en momentos de lucha fraticida por que atravesaba.

El altar está consagrado a la Virgen de la Medalla Milagrosa, la cual ocupa el templete del centro, teniendo a la derecha a San Vicente de Paul y a la izquierda a la Beata Luisa de Marillac, ambos cofundadores de la comunidad a que pertenece la piadosa vidente.

Está realizado en mármol blanco con hermosos bajorrelieves y demás aplicaciones de bronce. Presenta forma de capilla, cuyas hornacinas culminan con agujas, característica del estilo gótico. Ha sido ejecutado en París según planos premiados en la Exposición Universal, y fue costeado por las Hijas de María Inmaculada de las tres Republicas del Plata. Se llega a la mesa del sacrificio por una escalinata de cinco peldaños, la cual se prolonga y sube graciosamente de cada lado en forma semicircular, abrazando un pequeño retablo, hasta llegar por detrás del mismo al nicho de la Exposición del Santísimo que domina el Tabernáculo. El retablo así abrazado tiene en sus dos extremidades un pilar de regular altura que soporta un ángel dorado tocando la trompeta, y en su frente, entre los candeleros, cuatro pequeños bajorrelieves alusivos a la Virgen, son: la Torre de David, la Rosa Mística, la Torre de marfil y el Arca de la Alianza. La mesa sobre la cual se inmola a Jesús, hostia en la misa, tiene en su parte inferior un gran bajorrelieve de bronce que la abarca casi por completo, representando la Resurrección de Jesucristo. Por el lugar que ocupa al pie del altar, y por los personajes que trae, nos recuerda que Jesucristo sepultado al pie del calvario, sale de allí resucitado triunfante y glorioso con gran espanto de las guardias que huyen y gran contento de los Ángeles que se aproximan.

Las cuatro sepulturas que hay al pie del altar, son las de cuatro grandes servidores de María de Luján: la primera a la izquierda, es la del R. P. Vicente María Dávani muerto en el año 1922 jubilar después de haber regido esta feligresía durante 21 años, en los que edificó una gran parte de este Santuario. La segunda es la del R. P. Emilio George, quien fue cura de esta feligresía durante quince años, en los que refaccionó el antiguo Santuario y puso la piedra fundamental del nuevo. La del medio es del R. P. Jorge María Salvaire, sucesor del segundo de quien fuera teniente. Fue el más entusiasta propagador del culto de María de Luján, el autor de su Monumental historia, el que logro su solemne coronación en nombre de León XIII, y el que ideo y comenzó el nuevo Santuario. Permaneció en Luján como teniente cura y capellán del Santuario durante 25 años. La de la derecha, es del hermano lego Antonio Wermter, humilde sacristán que puede considerarse como el esclavo de la Virgen, a quien sirvió abnegadamente durante 43 años de su vida, siendo en esto el digno émulo del famoso negrito Manuel en los albores de la devoción a Maria de Lujan.

A ambos lados de la capilla encontramos dos ventanas con vitrales. A la derecha se observa la aparición de la Virgen de la Medalla Milagrosa ante el judío Alonso de Ratisbona en Roma. A la izquierda, María coronando a sus hijas en el cielo.

Las altas ventanas costaneras presentan vitrales con distintas imágenes:

A la izquierda :

La 1era: San Vicente de Paúl y San Francisco de Sales. Enfrente Santa Rosa de Lima y Santa Lucía Mártir.

La 2da: San José y San Juan Bautista. Enfrente: Santa Filomena y San Fermín.

La 3era: San Joaquín y Santa Ana. Enfrente: Nuestra Señora de las Gracias.

Todas las ventanas, traen en el centro de su cruz alta, el monograma de Jesús Salvador de los hombres, y unas rosas coloradas en sus cuatro lóbulos extremos: el monograma del centro indica que Jesús murió crucificado para salvar a los hombres, y las rosas coloradas, significan que esto lo hizo por el grande amor que les tenía.

Ventanas del fondo:

En el centro: La aparición de la Medalla Milagrosa a Sor Catalina(Laboure), novicia de las Hijas de la Caridad en 1830.

A la derecha: Nuestra Señora del las Nieves, mostrando con ellas, la ubicación del nuevo Santuario a levantarse con este nombre en el monte Exquilino de Roma.

A la Izquierda: Nuestra Señora del Carmen, socorriendo a las benditas ánimas del purgatorio

Estas tres ventanas tienen respectivamente en su cruz alta el escudo de la Argentina, del Uruguay y del Paraguay, en representación de las Hijas de María de la Medalla Milagrosa pertenecientes a estas tres Republicas del Plata.

El recinto está decorado con distintos cuadros y placas. Entre ellos, un cuadro con la imagen de San Juan Bautista de Lasalle.

Virgen de la Medalla Milagrosa en la aparición a Sor Catalina

Catalina Laboure nació en Francia. Pasaba en la iglesia el mayor tiempo posible y en 1830 inicia su vida religiosa entre las hijas de la Caridad de París, y comienza a tener apariciones de la Virgen. Según sus relatos : "La Virgen estaba de pie sobre la mitad de un globo blanco y con sus pies aplastaba una serpiente ... de sus dedos salieron rayos de luz muy brillantes y hermosos... se formó un semicírculo que partiendo de la altura de la mano derecha, pasando por encima de la cabeza de la Virgen, concluía a la altura de la mano izquierda. En él se leía en letras de oro "OH, MARIA, SIN PECADO CONCEBIDA, ROGAD POR NOSOTROS QUE RECURRIMOS A VOS". Una voz le dijo : "Haz acuñar una medalla sobre este modelo. Las personas que la lleven puesta recibirán muchas gracias, las gracias serán abundantes para las personas que las lleven con confianza". El confesor de Catalina acude a la autoridad eclesiástica para que autoricen la acuñación de la medalla. Una vez hecha la misma es repetida en forma prodigiosa y fueron tantas las gracias y bendiciones que se obtuvieron que la misma gente le da el nombre de "Medalla Milagrosa".

Santa Teresa de Jesús: nació en Francia en 1873 y murió en 1897. Durante su corta existencia dejó una huella inigualable, la de la sonrisa. De cabellos rubios, ojos azules, alta y bella.

Aún enferma de tuberculosis no rehusaba ningún trabajo pesado y seguía ofreciendo a Jesús las flores de los pequeños sacrificios.

Cuando logra ingresar al Carmelo Francés luego de muchos contratiempos, tuvo un sueño en el que Ana le dice que pronto Dios la iría a buscar.

La profecía se hizo realidad a los 2 años cuando ella muere.

San Vicente de Paul: Nació en Aquitania (Francia) y fue ordenado sacerdote a los 19 años. Murió en París en 1660 y fue canonizado en 1737. Se lo conmemora el 27 de septiembre, día de su fallecimiento.

San Francisco de Sales: Llevó una vida eclesiástica entre los calvinistas de Ginebra (Suiza). Como creía que era poco el labor que realizaba en la iglesia decide repartir folletos por todas las casas, es así, que luego se lo conoció como el Patrono de los Periódicos. Murió en Lyón (Francia) de un ataque de apoplejía. Se lo conmemora el 24 de enero.

Santa Rosa de Lima: Considerada la primer santa del nuevo mundo, nació en Lima (Perú), en 1586, proviene de padres españoles. Es venerada como patrona de su patria y de toda América Latina.

Nuestra Señora del Carmen: Elías fue uno de los cuatro profetas del Antiguo Testamento. El monte de Carmelo, cuyo nombre significa campo fértil se encuentra junto al mar Mediterráneo. Allí vivió el profeta Elías invitando a los hombres a cambiar su vida.

Por haber vuelto a caer en la apostasía, los judíos fueron castigados por Dios a través de Elías. Durante 3 años y medio la lluvia dejo de caer sobre la tierra, una vez arrepentidos Elías intercedió por ellos mediante la oración.

Estaba rezando en la cumbre del Carmelo, cuando le dijo a uno de sus discípulos que mirara hacia el mar. Este no veía nada, entonces Elías le dijo que mirara 7 veces más. La séptima vez el discípulo dijo "veo una pequeña nube, como la palma de la mano de un hombre, que sube al mar". Una hermosa lluvia comenzó a caer, en la tradición se la ha simbolizado a la Inmaculada Virgen María, bajo el titulo de Nuestra Señora del Carmen.

Camarín de la Virgen

Al acceder al camarín por una escalinata de diez peldaños encontraremos uno de los ángeles custodios del mismo (el otro se encuentra a la salida). Cada ángel descansa sobre un pedestal de mármol, de base escalonada, adornados con relieves del típico arco ojival, propio del estilo gótico. Están en actitud de oración, realizados en mármol de carrara del centro de Italia, por el mismo escultor que esculpió las 14 estatuas del altar mayor.

El camarín, como lo indica su nombre, es la estancia o cámara intima de la Virgen de Luján: es el lugar predilecto de los fieles que visitan el Santuario, y donde oran con más fervor, viendo la Sagrada Imagen más cerca.

El Altar del camarín, es una acertada combinación con el Altar Mayor que está a sus espaldas, y cuya parte superior es común a los dos. Desde allí la Sagrada Imagen, se vuelve a uno u otro lado según lo requiere el culto. A los pies de María hay dos ángeles dorados con incensario en las manos, indicando con esto que éste es el lugar por excelencia de la oración.

El retablo es de mármol y está sostenido por 4 columnas. En el centro sobre el retablo tenemos el sagrario, de base cuadrada, formado por 4 arcos de medio punto con 2 pilastras y una columna en cada extremo. En cada arista encontramos rematando la figura de un ángel. La imagen está trabajada con la imagen de la Asunción de María.

A la derecha del retablo, hay un gran bajorrelieve dorado que representa a Jesús agonizando en el huerto de Getsemaní, como para excitarnos al dolor de nuestros pecados. A la izquierda hay otro bajorrelieve que representa la cena de Emmaús, en que Jesús se dá en alimento a sus discípulos, como para indicarnos el premio de nuestro sincero dolor. Finalmente en el frontal de la mesa del Altar, hay otro gran bajorrelieve que representa la muerte de San José en los brazos de Jesús y María, para indicarnos la gran dicha que nos espera al final de la vida si permanecemos fieles a Jesús y le recibimos por viático al morir.

Este hermoso y simbólico Altar es donación del señor Juan Esteban Anchorena, quien quiso patentizar con esto su inmenso amor a la Virgen María de Lujan.

En la parte superior encontramos una balaustrada que se apoya sobre motivos en mosaico bizantino. A este mismo nivel, 4 repisas que sostienen 4 candelabros y en la parte central, con fondo en mosaico español azul, las iniciales AR(Ave Regina) con una corona en dorado. En los 4 vértices se observa la imagen de los querubines.

La imagen de la Virgen se haya dentro de una estructura que simula una capilla compuesta por 4 arcos de estilo ojival. En la parte superior se haya rematada por una aguja que culmina con una cruz adornada por una corona de espinas y lirios. En la hornacina central encontramos la Virgen de Luján, que se encuentra sobre una base giratoria de mármol con motivos de lirios en la inferior .

Encontraremos en el camarín la lámpara votiva de los argentinos. El capellán venía recolectando chafalonía de plata, a efectos de llevar a cabo la ejecución de la lámpara votiva y le entrega a la casa Gottuzzo y Costa de Buenos Aires, la cantidad de 165 Kg. de plata en lingotes el día 9 de enero de 1897. También posee bronce y cobre pesando en total una tonelada y media.

Ventanas: Las altas ventanas gemelas que están a ambos costados del Altar, completan la piadosa enseñanza de los bajorrelieves, mostrándonos que podemos tener la más grande confianza en María de Luján, por haber ella elegido este lugar para ser el trono de sus bondades, como lo reza el Ofertorio de su misa propia.

1era. Ventana: a mano derecha, abajo, los bueyes que llevan el cajón de la Sagrada Imagen, se detienen junto a la estancia de Rosendo de Oramas, sin que nadie ni nada pueda hacerlos adelantar, 1630. Arriba, al abrir el cajón se descubre la Bendita imagen de la Virgencita, y se resuelve dejarla en estos parajes.

Enfrente, abajo: La imagen es llevada a la casa de Rosendo de Oramas. Arriba, primera ermita construida allí mismo, quedando a cargo del celebre Negrito Manuel, quien se constituye su camarero y sacristán perpetuo.

2da. Ventana: a mano derecha, abajo, Solemne traslación de la imagen al primer Santuario levantado a la orilla este del rió Luján, en terrenos donados por Doña Ana de Mattos, 1677. Arriba, el Negrito Manuel sana a varios enfermos con el aceite de la lámpara de la Virgen.

Enfrente, abajo: El General Belgrano ofrece a la Virgen dos banderas arrancadas al enemigo en la batalla de Salta, 1813.

Arriba, solemne coronación de la Imagen Bendita efectuada por el Arzobispo Monseñor Aneiros en nombre de su Santidad León XIII, 1887.

Estas cuatro ventanas llevan en su cruz alta o cuadrilóbulo superior el monograma de María en el centro y una corona imperial en sus cuatro extremidades; lo cual significa que María es soberana Emperatriz de la iglesia Triunfante en el cielo, de la iglesia paciente en el Purgatorio, de la iglesia militante en la Tierra, y en particular de la iglesia Argentina, que la coronó tan solemnemente como tal.

Quedando así plenamente acreditado nuestro recurso a la Santísima Virgen bajo su advocación especial de Luján, y siendo el Rosario la oración que mas le agrada, falta recordar aquí sus diversos misterios.

Las ventanas lanceoladas del fondo del camarín tienen precisamente este objeto: pero se les añadirá un misterio mas a cada cinco, tanto para lograr los seis medallones exigidos por cada dos ventanas, como para completar mas la historia de la Virgen.

1era. Ventana, a mano izquierda, abajo: Misterios Gozosos: La Presentación, la Anunciación, la Visitación.

Enfrente: El Nacimiento de Jesús, la Purificación, Jesús hallado en el templo.

2da. Ventana, a mano izquierda, abajo: Misterios Dolorosos: La oración del huerto, la Coronación de espinas, la Flagelación.

Enfrente: La cruz a cuestas, la Crucifixión, el Descendimiento.

3era. Ventana, a mano izquierda, abajo: Misterios Gloriosos: La Resurrección, la Ascensión del Señor, la Venida del Espíritu Santo.

Enfrente: La muerte de María, su Asunción, su Coronación en los cielos.

Ventana al centro: Solemnemente coronada María como soberana Emperatriz de cielo y tierra, y proclamada especial Reina y Patrona de la Republica Argentina por autoridad pontificia, ella se nos aparece aquí como tal, rodeada de nubes y querubes, en medio de esplendorosos rayos de luz y ceñida su frente con espléndida corona imperial. A sus plantas se desliza entre rocas y peñas el rió Luján, como símbolo del raudal de gracias y favores que ella derrama sobre nosotros, como prenda segura de eterna Salvación.

Galería alta del Camarín

El contorno interior del camarín está revestido de un rico y delicado artesonado de roble estilo gótico, presentando un falso telón con fondo celeste recamado con cruces y flores de lis dorados; terminando a los seis metros de altura con una hermosa galería saliente, de cuya elegante barandilla penden numerosos estandartes y banderas, que perpetúan allí la presencia de los piadosos donantes, y son un perenne testimonio de su fraternidad cristiana.

De esas banderas, algunas son particularmente notables por las especiales circunstancias de su entrega. Tal es la de España, traída por la Infanta Isabel de Borbón en las fiestas del Centenario patrio en 1910.

Vienen después la Chilena y la Argentina, las que en vísperas de entrar en guerra en 1895 se dieron aquí mismo en Luján el ósculo fraternal de paz, tremoladas por los dos respectivos Arzobispos Monseñores Casanova y Castellano. Vienen también las del Uruguay y Paraguay, traídas juntas a la Argentina, por sus respectivos Prelados, por ser María de Luján la Patrona de las tres Republicas del Plata. Finalmente viene la Irlandesa, traída en la primera peregrinación general que hicieran los hijos de la Vede Erín en 1901, dando con esto un alto ejemplo de patriotismo y religión, que fue seguido por los Italianos en 1909, por los Franceses, los Polacos, los Alemanes, los Austriacos en 1910, y por los Españoles en 1912, bien que ya tuvieran aquí su bandera.

También enviaron su bandera los Bolivianos en 1921, los Mejicanos en 1922, y finalmente los Portugueses que preparan la suya para 1923.

Parte occidental del Ábside

Primer Capilla: El altar está advocado a San Vicente de Paúl acompañado a la derecha por San Juan Gabriel y a la izquierda, estatuas de Santa Luisa.

Enfrente: Una de las tres escaleras del camarín. Tiene como punto de arranque un hermoso pedestal de mármol blanco sobre el que está un devoto ángel adorador. Síguenle a modo de pasamano unos tableros góticos de bronce dorado, separados entre si por elegantes columnitas de ónix de San Luis, con capiteles y bases de bronce Bernini antiguo. Las gradas son de un mármol blanco de Córdoba durísimo, pero muy quebradizo.

Rosetón superior: Santa Luisa Marillac de Gras.

Segunda Capilla: Altar de Santa Rosa de Lima, con San Francisco de Asís y San Guillermo; San Eduardo y San Jeremías. Es una hermosa donación de Doña Margarita M. De Morgan, en honor de los Santos Patrones de sus cuatro hijos, y de la Patrona de la América del Sud, y de su patria Argentina.

Ventanas: Cuatro escenas recordando la autoridad de los Papas en circunstancias históricas para la Iglesia. Arriba: San Pío V, rezando el Santo Rosario, ve proféticamente en lontananza la Armada Cristiana derrotando a los mahometanos en el golfo de Lepanto. Al lado: San Urbano predica la Santa Cruzada para reconquistar la tierra santa. Abajo: San Gregorio VII recibe en Canossa la sumisión de Enrique IV de Alemania. Al lado: San León retiene al invasor y bárbaro Atila a las puertas de Roma.

Rosetón superior: San Benito

Vía Crucis. 1era. Estación: Jesús es llevado al tribunal de Pilatos, quien se desentiende de su muerte lavándose las manos.

Tercer Capilla: Altar de San José. Es sencillo pero cómodo y elegante. Fue donado por Monseñor Terrero, quien tenía al Santo Patriarca una devoción especial. El escudo de armas del Obispo figura en la parte anterior de la mesa, con su bella divisa "Omnia ómnibus" que supo muy bien practicar durante su largo episcopado.

Ventanas: En el centro: San José de Calasanz. Se le aparece la Virgen mientras enseña el catecismo a los niños. A siniestra: San Gabriel Arcángel. Anuncia a Maria su divina maternidad. A diestra: San Rafael Arcángel. Libra al joven Tobías de un enorme pez que le acomete en su viaje.

Rosetón superior: San Ezequiel

Vía Crucis. 2da. Estación: Jesús carga con la pesada cruz. 3era. Estación: Jesús cae por primera vez bajo el peso de la cruz.

Cuarta Capilla: Altar de San Luis Gonzaga. Su retablo imita los trípticos plegables de remotos tiempos, y tiene cuatro pinturas al óleo referentes a la vida del Santo: su primera comunión, su vida de oración y mortificación, su divina vocación a la Compañía de Jesús y su muerte en el Señor. La parte anterior de la mesa tiene un enchapado de un mármol muy raro y curioso de África. Es donación de Doña Enriqueta L. de Dorrego en memoria de su esposo Don Luis Dorrego.

Ventanas: En el centro: Santa Teresa de Jesús. Escribe sus obras con asistencia del Espíritu Santo. A al izquierda: Santa Rosa de Viterbo. Siendo todavía niña y enseñando el Catecismo, se eleva la piedra que la sostiene para dominar a su auditorio. A la derecha: Santa Magdalena de Pazzis. Se le aparece el Sagrado Corazón de Jesús.

Rosetón superior: San Isaías

Vía Crucis. 4ta. Estación: Jesús se encuentra con su Santa Madre. 5ta. Estación: Jesús es ayudado por Simón Cireneo a llevar la cruz.

Quinta Capilla: Altar de San Jeremías, con San Lorenzo O’Toole y San Quesado, dos santos irlandeses. Fue donado por Doña Margarita M. de Morgan, para interesar a dichos santos en bien de su hijo Jeremías.

Ventanas: En el centro: S. Bruno, fundador de los Cartujos. Muere en olor de santidad rodeado de sus monjes. A la izquierda: San Antonio Abad. Asiste a la muerte de San Pablo, primer ermitaño. A la derecha: San Camilo de Lelis. Solicita del Papa Sixto V, la aprobación de las Reglas de su Comunidad.

Rosetón superior: San David

Vía Crucis. 6ta. Estación: La Verónica enjuaga el rostro de Jesús lleno de sangre, polvo y saliva. 7ma. Estación: Jesús cae por segunda vez por la llaga mortal que se hace en el hombro.

Enfrente: Estatua de San Juan Evangelista, a cuyo cargo quedó la Virgen, a la muerte de su divino Hijo.

Capilla absidal del fondo y eje de la Iglesia: A mano derecha, entrada a la Sacristía, con ventanas que veremos más adelante. A mano izquierda, entrada principal al camarín.

Parte oriental del Ábside

Primer Capilla (5ta.): Altar de San Ignacio, con San Enrique y Santa Emilia. Tiene buenos enchapados de ónix de San Luis y bronces imitando lo antiguo. Es donación de Doña Emilia N. De Ramos Otero, en memoria de su esposo Ignacio.

Ventanas:

Centro, San Juan de la Cruz. Recibe la cruz de manos de Nuestro Señor.

A la izquierda, San Juan de Dios. Es coronado de agudas espinas por la Virgen. A la derecha, San Pedro de Alcántara. Por espíritu de mortificación recibe el Santo Viático y también muere estando de rodillas.

Rosetón superior: Moisés

Vía crucis. 8va. Estación: Jesús se encuentra con las santas mujeres.

9na. Estación: Jesús cae por la tercera vez bajo la Cruz.

Enfrente: Deliciosa estatua de Santa Helena, obra artística del celebre maestro argentino Héctor Jiménez. Es donación de Doña Helena Torres de Muñiz.

Segunda Capilla (4ta.): Altar de San Carlos Borromeo. Se distingue por la incrustación de unos mosaicos que permiten el lavado sin que se pierda el dorado. Es donación de Doña Magdalena D. de Ortiz Basualdo y de su hija Inés.

Ventanas:

Centro, Santa Inés, noble romana de singular hermosura.

Izquierda, de abajo para arriba, Inés rehúsa la mano del hijo de Sinfronio. Perfecto de Roma. Sifronio la cita a su tribunal y la amenaza como cristiana si no consiente. Negándose ella, la manda encerrar y despojar para que pierda el pudor.

En el centro, abajo, viene un ángel que la viste y la guarda.

A derecha, de abajo para arriba, el hijo prefecto viene a tentarla y cae muerto; pero ella implora su vuelta a la vida. Atribuido todo a hechicería, la mandan quemar, pero las llamas la respetan. La degüellan y alcanza así la doble corona de Virgen y Mártir.

Rosetón Superior: San Jeremías

Vía crucis. 10ma. Estación: Jesús es despojado de sus vestiduras.

11ra. Estación: Jesús es clavado de pies y manos a la cruz.

Tercer Capilla (3era.): Altar del Santo Rosario. La Virgen y el Niño Jesús dan respectivamente el Santo Rosario a Santo Domingo de Guzmán y a Santa Catalina de Sena. Es donación de la Asociación de las Madres Cristianas del Colegio Lacordaire.

Ventanas:

Centro, Santo Domingo fundador de la Orden de Predicadores.

A la izquierda, Santa Cecilia Patrona de los músicos. Toca el órgano y canta con los Ángeles.

A la derecha, Santa Catalina Virgen y Mártir. Con su oración despedaza una rueda armada de garfios destinada a martirizarla.

Rosetón superior: San Daniel

Vía crucis. 12da. Estación: Jesús expira en la cruz

13era. Estación: Jesús es bajado de la cruz.

Cuarta Capilla (2da.): Altar de San Patricio, con San Malaquías y Santa Brígida; Santa Clara y Santa Escolástica. Tiene ricos fondos verdes y hojas de trébol y harpas doradas, distintivos especiales de Irlanda. Es donación de Doña Margarita M. de Morgan, en bien de la Colonia Irlandesa del país.

Ventana: San Patricio predicando a los Celtas, primitivos habitantes de Irlanda. Niño aún es arrebatado por los Ulsterianos quienes le dedican a guardar rebaños. Espera para morir, que Santa Brígida le entregue la mortaja que le estaba preparando en secreto.

Rosetón superior: San Basilio

Vía crucis. 14ta. Estación: Jesús es depositado en el sepulcro.

Quinta Capilla (1era.): Órgano de acompañamiento para los oficios menores. Es un buen instrumento, sistema tubular, con varios juegos, y fuelles movidos por electricidad.

A mano izquierda, otra escalera del camarín en todo igual a la de la parte occidental ya descripta.

Rosetón superior: San Juan Nepomuceno.

Crucero oriental

Lo antecede una reja de hierro forjado en cuyas puertas centrales encontramos la iniciales JHS que significa "Jesús Salvador de los Hombres".

La lámpara que se ve arriba al entrar, ha sido donada anónimamente por una persona de la Provincia de Buenos Aires; por lo que puede decirse que representa a esta Provincia. La de más adentro es donación de Doña Margarita M. Morgan (también el altar), en nombre de Irlanda de donde vino expresamente.

El Altar de este crucero, reproduce exactamente el de en frente ya descrito, sólo que está advocado al Sagrado Corazón de Jesús en la hornacina central, a la derecha Santa Clara y a la izquierda San Francisco de Asís, por ser este el lugar de reunión de la Venerable Orden Tercera de San Francisco.

Los cuatro pequeños bajorrelieves del retablo entre los candeleros, aluden a la Pasión de Nuestro Salvador y son: El Ecce Homo; Jesús llevando la cruz; Jesús crucificado, entre San Juan y María; y Jesús en los brazos de María después del descendimiento. El gran bajorrelieve que ocupa casi toda la parte anterior de la mesa del altar, representa a Jesús llevado al sepulcro nuevo y cavado en la roca viva; nos enseña que Jesús-hostia, sacrificado en el altar, debe ser recibido en un corazón nuevo o renovado por la penitencia y vivificado por la caridad.

Este magnifico y artístico Altar es donación de Doña Margarita M. de Morgan, por su gran devoción al Sagrado Corazón de Jesús.

Las sepulturas que están al pie del altar, pertenecen al inolvidable Monseñor Terrero en el centro, segundo Obispo de La Plata, quien tanto se desveló por este Santuario. A la derecha Eduardo Francisco Cardenal Pironio y a la izquierda Anunciado Serafín Obispo de la Iglesia de Dios.

Independientemente del altar se encuentran dos repisas , a la derecha la imagen de un ángel custodiando a Jesús y a la izquierda La Sagrada Familia.

En la parte superior los vitrales:

A la izquierda: 1er ventana: Santa Catalina de Siena y Santa Ángela. Enfrente: Santa Clara y San Francisco de Asís, ambos fundadores de una comunidad respectiva.

2da. Ventana: San Eladio y Santa Julia. Enfrente: San Alfonso María de Ligorio y Santo Domingo de Guzmán, fundadores respectivos de una comunidad.

3era. Ventana: El beato Gabriel Perboyre y el beato Francisco Regis Clet, ambos sacerdotes de la misión martirizados en China. Enfrente: San Carlos Borromeo Arzobispo de Milán y San Felipe Neri fundador.

Todas estas ventanas laterales tienen en su cruz alta el Sagrado Corazón de Jesús, por estarle dedicado este crucero.

Las tres ventanas altas del fondo tienen: la del centro, la aparición del Sagrado Corazón a Santa Margarita María. A la derecha, Santo Tomás de Aquino y San Agustín; y la izquierda San Pablo y San Miguel Arcángel.

Estas tres ventanas tienen en su cruz alta respectivamente: el Escudo de Pío IX, quien consagró la Iglesia Universal al Sagrado Corazón de Jesús; el de León XIII quien tanto facilitó esta devoción, y el de la Argentina que supo tan bien aprovecharse de ella.

Las dos ventanas bajas, al lado del Altar, a la derecha: Pío IX consagrando la Iglesia Universal al Sagrado Corazón de Jesús. A la izquierda: el mismo Sagrado Corazón amparando a los afligidos que acuden a él.

Sagrado Corazón de Jesús: Las insignias de la cruz, la coronación de espinas, la llamas con que el señor mostró su corazón, son símbolos que representan el amor y sacrificio que tuvo Cristo para con nosotros.

La corona de espinas que rodea el corazón significa los pecados que no llegan a ser sacrilegios pero que igual hieren al divino corazón, la herida de su costado fue ocasionada por un soldado romano por medio de una lanza cuando el se hallaba muerto en la cruz, la sangre que brota de este representa el inmenso amor que tiene por nosotros y que volvería a morir por nuestra salvación.

Santa Clara de Asís: Nació en 1194 en Asís. Fue la primera que practico la vida de estricta pobreza enseñada por San Francisco de Asís. En 1211 oyó predicar a San Francisco e ingresó en la comunidad franciscana al año siguiente. Con la ayuda y el consejo de este, y a pesar de la oposición de su familia, fundó la orden de monjas franciscanas conocida como la orden de las damas pobres o mas popularmente llamadas Clarisas Pobres. Se la conmemora el 11 de agosto.

San Francisco de Asís: Místico italiano y predicador, fundador de la orden de los franciscanos. Nació en Asís en 1182, en el seno de una familia acaudalada, aunque al parecer no recibió una gran formación intelectual. Durante su juventud llevo una vida despreocupada.

Después de una batalla entre las ciudades de Asís y Peruggia, Francisco fue encarcelado. Sufrió una grave enfermedad que lo hizo reflexionar, y decidió cambiar su forma de vida.

Al regresar a su casa natal realizo distintas actividades de caridad. Este cambio de vida hizo que su padre lo desheredara legalmente. Dedicó los 3 años siguientes al cuidado de los leprosos. Regresó a Asís y comenzó a predicar. Algunas dificultades le impidieron cumplir su labor misionera para evangelizar a los musulmanes en España.

En 1224, tras 40 días de ayuno, mientras rezaba en el monte Alverno siento un dolor mezclado con placer; y en su cuerpo aparecieron las marcas de la crucifixión de Cristo.

Santa Catalina de Siena: A los siete años contrajo matrimonio con Cristo, entrando luego a la tercer orden de Santo Domingo.

Para vender la repugnancia hacia un leproso se arrodilló y besó sus llagas. En Roma se enfermó y murió rodeada de los discípulos en 1380. En 1939 se declara patrona de Italia junto a San Francisco de Asís.

San Alfonso María de Ligorio: Era un niño prodigioso y a los 19 años era un abogado famoso.

A los 30 años se ordenó sacerdote y más tarde fundó con un grupo de laicos la Congregación de Santísimo Redentor

Sagrada Familia: Son los pobres de la Virgen María. El nombre Ana significa "gracia, amor, plegaria", y el nombre Joaquín "el hombre a quien Dios levanta". Según el evangelio, Ana se casa a los 24 años con Joaquín en Nazaret, como era estéril se dirigió al señor haciendo el voto de consagrar a servicio divino al hijo que Dios le concediera. A los 20 años de matrimonio Dios escucha sus plegarias y Ana da a luz una niña a la que llamaron Maria. A los 3 años la dejaron al servicio divino cumpliendo el voto realizado. María es concebida sin pecado original y estaba destinada a ser madre de Jesucristo.

Santa Ana es invocada en los partos y patrona de las costureras, y San Joaquín es protector de los maridos. Se los conmemora el 26 de julio.

En el Presbiterio

Trasladarse desde el Crucero Oriental al centro del presbiterio, es lo que se le ocurre a cualquiera antes de abandonar este sitio y seguir adelante.

Desde el centro de la gran cruz latina formada por la Basílica, a cualquier lado que se dirija la mirada, el alma se siente hondamente impresionada: delante tiene la esplendidez del Altar Mayor; a diestra y siniestra, los grandes cruceros con sus artísticos Altares en el fondo; detrás, las elevadas naves con su magnifico rosetón que pone en una verdadera gloria a María de Lujan que está en el medio; un poco mas abajo, el órgano monumental, con sus 50 juegos distintos y cuya construcción fue atendida personalmente en París por su generoso donante Monseñor José León Gallardo.

Las naves iluminadas por la luz que atraviesa los pintados vitrales pueblan el espíritu de una dulce emoción. Es preciso ver esas rasgadas ventanas góticas y esos rosetones divididos y subdivididos en frágiles ramajes de piedra, a ciertas horas del día, cuando el sol arrojando sus dorados rayos en los vitrales polícromos, llena el templo de esa claridad misteriosa e indefinible que colora con tintes suaves los múltiples objetos.

Altar Mayor

Lo antecede una reja negra de hierro forjado, que presenta columnas de ónix y decoraciones de mármol.

Las campanillas que junto con la sombrilla se encuentran en este altar le otorgan al templo la condición de Basílica.

A ambos lados encontramos la sillería , y dos cúpulas en forma de capilla que culmina en una aguja coronada por una cruz, todo realizado en roble.

A la izquierda del altar se encuentra un ambos sostenido por dos columnas de fuste liso y capitel simple.

Anterior a la mesa se encuentran dos lámparas de pie realizadas en bronce. La mesa se halla sostenida por 8 columnas y sobre esta se observa un sagrario en forma de capilla.

A la derecha se observa la lámpara que simboliza la presencia del Señor y a ambos lados del sagrario se observan 4 sagrarios menores.

El altar mayor se impone a nuestra atención desde el fondo de la nave central por su magnitud y esplendidez. Es un conjunto de mármol blanco y bronce. Ocupa el centro de la gran cruz latina, cual si fuera la cabeza del divino crucificado hermosamente nimbada por los altares circulares del ábside, y contiene las dos joyas mas preciosas del Santuario: Jesús, en su dorado Tabernáculo, y María en su trono de gloria. Jesús está allí en primer plano, rodeado de su Santa Madre y de sus Apóstoles, como durante su vida mortal; en cuatro nichos elevados, dos de un lado y dos del otro, están los cuatro evangelistas: San Mateo, San Marcos, San Lucas y San Juan; y en el medio de cada dos de ellos, hay un ángel dorado que toca la trompeta de la fama. Los otros Apóstoles están más abajo, en una serie de nichos formando retablo: de un lado, está San Pedro seguido de San Simón, Santo Tomás, San Felipe y San Andrés; del otro, está San Pablo seguido de Santiago el Mayor, Santiago el Menor, San Bartolomé y San Judas Tadeo.

María está más arriba, en segundo plano, ocupando entre los cuatro Evangelistas un gran templete dorado y descansando sobre una peana giratoria, que le permite darse vuelta hacia la nave central o el camarín según convenga. Se encuentra a su turno muy bien acompañada: a través de su gran templete, se ve en el fondo del ábside un rosetón polícromo con la imagen de la Santísima Trinidad. Esta divinal familia no podía estar muy lejos de aquella Excelsa Señora que es respectivamente Hija del Padre, Madre del Hijo y esposa del Espíritu Santo. Al lado, en otros tantos rosetones alrededor del ábside, están los Profetas que la vaticinaron y otros santos de especial relación, los cuales, si bien no se pueden ver sino de mas cerca, los nombraremos sin embargo aquí como formando la corte especial de María. A la derecha están sucesivamente: Moisés, Jeremías, Daniel, San Basilio y San Juan Nepomuceno, este último en obsequio a Monseñor Terrero, quien llevaba este nombre y tanto se preocupó de las cosas del Santuario; a la izquierda están: David, Isaías, Ezequiel, San Benito y la beata Luisa de Marillac, a cuya hija en religión se le apareció la Medalla Milagrosa.

Encima de este altar, la bóveda central adopta la forma Tudor, como para dar más espacio a las preciosidades que ella recubre y más libertad a los hermosos vitrales que cantan sus glorias.

Sobre los contrafuertes anteriores al altar mayor encontramos dos púlpitos de roble con características del estilo neogótico, se accede a estos a través de 14 peldaños del mismo material. El tornavoz tiene forma de capilla y la taza decorada por arcos ojivales y pequeñas columnas, que poseen decoraciones de estilo bizantino

Este espléndido altar es donación de la familia Armstrong, representada por el señor Dose y su hermana, la señora de Lariviere.

Nave lateral oriental

Primer Capilla (7ma.): Altar advocado a Santa Ana, con San Expedito y San Juan Bautista a la derecha, y Santa Rita y San Rosetón a la izquierda.

Es gemelo del de San Antonio que está en la parte opuesta, y es también donación de Doña Margarita M. de Morgan. El altar está realizado en mármol y a la izquierda se observa un confesionario de roble con estilo gótico.

Santa Rita nació en 1381, se casó con Ferdinando por voluntad de sus padres. Su voluntad logra cambiar a Ferdinando pero no logra olvidar los rencores de sus enemigos. Un noche fue encontrado muerto a orillas del río y sus hijos juran vengarse. Rita pidió a Dios que se los llevara antes de que mancharan sus vidas con un homicidio, siendo su pedido escuchado.

Rita pide ingresar al Convento de las Agustinas de Casía pero es rechazada, hasta que un día recibe la visita de tres santos quienes la llevan al convento, abren sus puertas llevándola asta la mitad del coro, logrando así vestir el hábito de las Agustinas.

San Expedito, fue martirizado en América. Era militar pero un día tocado por la gracia de Dios, decide cambiar de vida. Se le apareció el espíritu del mal en forma de cuervo que le gritaba cras..!, cras..!, cras..!, que significa mañana!, esta decisión déjala para mañana!, no tengas apuro!, espera tu conversión!

Pero San expedito gritó hoy, nada de postergaciones!. Por ello el santo es invocado en los casos que exigen solución inmediata. Exige que lo que sea prometido sea cumplido de inmediato, sin demora. Se lo conmemora el 19 de abril.

San Juan Bautista (ver 1er capilla occidental).

En la cruz alta de enfrente: El escudo de Entre Ríos.

Rosetón: San Jerónimo Doctor.

Segunda capilla (6ta.): Posee un confesionario de iguales características que los anteriores. En la parte superior los vitrales presentan a la derecha a San Cayetano, que recibe al niño Jesús de manos de la Virgen y a la izquierda a San Antonio de Padua, por debajo de esta imagen la divinidad de la Eucaristía haciendo que un juramento doble las rodillas ante ella.

San Cayetano, nació en Italia a fines del siglo XV. Estudió teología y se graduó en derecho en la Universidad de Padua. Fue senador de su ciudad y protonotario pontificio, cargo dado por Julio II.

A los 33 años se ordenó sacerdote. Fue popularmente conocido como el Santo del Pan y del Trabajo.

Fue uno de los principales promotores de la Reforma Católica, al mismo tiempo que se dedicaba al servicio de los enfermos en hospitales.

Con Juan Pedro Corafía, que más tarde fue el Papa Pablo IV, y otros fundaron una congregación de Clérigos Regulares llamada Teatinos.

Cayetano estuvo mucho tiempo en Nápoles y con el beato Juan Morioni, fundaron Los monjes de la Piedad. Desarrolló una actividad caritativa y contribuyó a evitar una guerra civil. Se lo conmemora el 7 de agosto y los 7 de cada mes.

San Antonio de Padua (ver 7ma capilla).

En la cruz alta de enfrente: El escudo de Córdoba.

Rosetón: San Pedro Damián.

Tercer Capilla (5ta.): Posee también un confesionario. En los vitrales San Esteban diácono de Jerusalén, fue apedreado por los judíos por ser cristiano y San Lorenzo diácono de Roma, que preguntado por los tesoros de la Iglesia, muestra la turba de necesitados que están a su cargo.

San Esteban: Según el nuevo testamento, fue uno de los primeros siete diáconos elegidos por los apóstoles, debido a la fuerza de la fe humana. Su elocuencia y facilidad para lograr conversiones le dio la enemistad de los judíos helenistas, quienes lo acusaron de blasfemo. Fue condenado a morir lapidado, sin habérsele permitido defender su fe en la nueva religión.

Saulo de Tarso (San Pablo) no sólo aprobó su ejecución sino que guardó las vestiduras del principal testigo contra Esteban. Por el fragmento del discurso de San Esteban que aparece en los hechos de los Apóstoles, se le considera sucesor de San Pablo al proclamar la universalidad del cristianismo como religión sucesora del judaísmo.

Se lo conmemora el 26 de diciembre.

San Lorenzo, nació en hispanía y marchó a Roma donde fue nombrado diácono por el Papa Sixto II, que le encarga la misión de custodiar los bienes que poseía la iglesia.

El emperador Valeriano dictó pena de muerte para todos los obispos, sacerdotes y diáconos cristianos. Sixto y sus 7 diáconos fueron aprisionados y decapitados de inmediato, excepto Lorenzo a quien dieron 4 días para entregar los tesoros de la iglesia. Lorenzo lo repartió entre los pobres entregado sólo una parte de ellos al emperador, siendo condenado a morir en la parrilla. Su entereza durante el martirio, padecido en Roma el 10 de agosto, es legendaria, por bromar con sus verdugos mientras e aplicaban tormento. Se afirma que su sangre y grasa fundida de su cuerpo se encuentran en la iglesia romana de San Lorenzo. Se lo conmemora el 10 de agosto.

En la cruz alta de enfrente: El escudo de Salta.

Rosetón: San Bernardo, Abad de Claraval.(ver 6ta capilla occidental)

Cuarta Capilla (4ta.): Posee un confesionario. En los vitrales las imágenes del Santo Cura de Ars, enseñando el catecismo a sus feligreses; y San Martín de Tours, siendo todavía militar y catecúmeno divide su manto para abrigar a un mendigo.

San Juan María de Vanney, El Santo Cura Ars: Fue sacerdote y luego se lo nombró párroco de la feligresía de Ars donde desarrolló su actividad por 42 años. Convirtió a un pueblo sin fe en uno creyente.

San Martín de Tours: A los quince años comenzó su carrera militar donde la ocurrió algo milagroso: estaba cabalgando envuelto en su manto de guardia imperial y al encontrar a un pobre mendigo temblando de frío corta su manto dándole la mitad del mismo. En sus sueños Martín ve a Jesús envuelto con la mitad de dicho manto sonriéndole en agradecimiento.

A los 18 años recibe el bautismo y abandona la milicia para seguir a San Helario, su maestro. Una vez elegido obispo de Tours se convierte en el más grande evangelizador de Francia.

En la cruz alta de enfrente: El escudo de Mendoza.

Rosetón: San León Papa.

Quinta Capilla (3era.): Con una puerta lateral para el público. Realizada en roble, de doble hoja simula una capilla, con arcos ojivales y rematada por una cruz.

Más arriba, un pequeño rosetón con el monograma de María rodeado de 5 lóbulos que recuerdan los 5 misterios gloriosos del Santo Rosario.

En la cruz alta de enfrente: El escudo de Jujuy.

Rosetón: San Cirilo de Alejandría.

Sexta Capilla (2da.): Posee un confesionario. En los vitrales se encuentran la Virgen de los Desamparados, patrona de Valencia (España), que ampara a una multitud de desgraciados y San Nicolás, obispo, devuelve la vida a tres niños despedazados por un malvado y puestos en una tina.

San Nicolás, obispo de Myra en Asia Menor, a principios del siglo IV fue perseguido por los romanos y liberado bajo el mandato del emperador Constantino I. En el siglo XI, sus reliquias fueron trasladadas a Bari, Italia, convirtiéndose en un centro popular de peregrinaje.

Surgieron numerosas leyendas sobre él, una de ellas afirma que devolvió la vida a tres niños que habían sido troceados y conservados en salmuera para preservarlos igual que se hace con el tocino. Es el patrón de Rusia y Grecia, y de los niños, los marineros y los investigadores.

San Nicolás en la versión de Papa Noel o santa Claus, está actualmente representado por la Navidad, aunque su fiesta tradicional, el 6 de diciembre, se celebra aún en algunos lugares de Europa.

En la cruz alta de enfrente: El escudo de San Juan.

Rosetón: San Atanasio Obispo de Alejandría.

Séptima Capilla (1era.): El altar está advocado al Cristo Crucificado, lo acompañan a la derecha san Juan Evangelista y a la izquierda la imagen de La Dolorosa. La ventana representa a la Comunidad Redentorista arrodillada ante Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, tan amada y divulgada por esa benemérita comunidad, que costeara este hermoso vitral.

En su parte inferior esta capilla tiene el mismo artesonado de roble que la de enfrente, y la antecede también una reja de hierro forjado estilo gótico.

San Juan Evangelista, fue íntimo amigo de Jesús. Fue un fiel discípulo y el último en sobrevivir, estuvo junto a Jesús en todo momento, también durante su crucifixión. Se lo conmemora el 27 de diciembre.

La Dolorosa: La imagen de la Virgen de los Dolores recuerda los dolores que sufrió la madre de Jesús, especialmente durante la pasión y la muerte de su hijo. Estos dolores fueron profetizados por el anciano Simeón; cuando en el templo de Jerusalén, dijo a María, que una espada de dolor le atravesaría el corazón.

La piedad popular ha representado a la virgen de los Dolores con un corazón traspasado por siete espadas que simbolizan otros dolores.

En dos lugares diferentes de la sagradas Escrituras se mencionan las amargas penas que afligieron el corazón de la Virgen María.

Sus penas: tuvo que huir con su hijo a Egipto, vio a su hijo encarcelado y flagelado, lo contempló con la cruz a cuestas y una corona de espinas que la hacia sangrar las sienes, lo vio golpeado e injuriado, oyó los terribles golpes del martillo cuando lo clavaron en la cruz, presenció la sed devoradora y la infante burla del Vinagre, vio la atormentada agonía y el grito final, tuvo el cuerpo de Jesús ya sin vida en su regazo y lo vio depositado en el sepulcro cuya losa sellada separaba a la madre de su hijo.

En cuanto a la hermandad de Los Dolores y Animas, es una asociación cuya finalidad es la de realizar culto en honor de las almas del purgatorio mediante sufragio y contribución para aliviar necesidades humanas.

En la cruz alta de enfrente: El escudo de San Luis.

Rosetón: San Ambrosio, Arzobispo de Milán.

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