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La
Basílica afecta en su planta la forma de una gran cruz
latina; recordando con esto, que Jesucristo fundó su iglesia
muriendo en la Cruz. Esa forma se conserva en los tres cuerpos
superpuestos del edificio, significando así las tres partes
integrantes de que se compone la Iglesia moral, sociedad de los
fieles cristianos: la primera, triunfante en el cielo; la segunda,
paciente en el Purgatorio; y la tercera, militante en la tierra.
La triunfante en el cielo,
está representada por el cleristory o cuerpo superior
del edificio, desde el triforio para arriba, donde todo es luz
y claridad, donde siempre sube el incienso símbolo de
la oración, y donde campean los santos y santas, refulgentes
de gloria es sus vitrales policromos, que todo lo inundan de
un resplandor misterioso.
La militante en la tierra,
se ve en plan terreno o pavimento del templo, vasto teatro de
nuestras idas y venidas, de nuestras luchas diarias con sus respectivas
derrotas o victorias. Entre la Iglesia triunfante y la militante,
se encuentra el Triforio, larga y estrecha galería, que
nos recuerda lo largo y estrecho que es el camino al cielo.
La paciente en el purgatorio,
la tenemos por fin en la cripta subterránea, tan lúgubre
y oscura de suyo. Lastima grande es que sea además completamente
húmeda e inservible, a causa de la proximidad del río
y las capas de agua del subsuelo; pero esto mismo añade
un rasgo mas a su místico significado, dándonos
a entender que el Purgatorio es un lugar poco agradable y del
cual es preciso salir lo mas pronto posible.
La Basílica tiene
también en su planta la imagen de Jesús crucificado.
El Altar mayor que esta en el centro y donde mas se ofrece el
Santo Sacrificio de la Misa, es su dolorida cabeza. Un poco mas
atrás, en el retablo, está María su Madre,
como queriendo sostener en brazos a su divino hijo. Los varios
altares menores que en el ábside circundan el mayor, le
forman como una corona de espinas que destilan la sangre redentora.
Los dos altares del crucero son sus manos extendidas y horadadas
que chorrean también sangre divinal. Entre ambas manos,
a la altura del corazón, está el comulgatorio,
donde Jesús se da a los fieles en el Sacramento de su
amor. Mas abajo, la nave principal enteramente horadada por los
arcos laterales, es el cuerpo de Jesucristo todo llagado que
envía sangre purificadora a los diversos confesionarios
que están a los costados. Finalmente las fuentes bautismales
junto a la puerta de entrada, son las sagradas llagas de sus
pies, que borran el pecado original y habilitan para andar camino
del cielo.
Nártex
Revestido en roble, presenta
características de estilo neogótico con una puerta
central de dos hojas con decoraciones de vitreaux, con las imágenes
de cuatro evangelistas:
San Mateo: en la parte
inferior, la cara de un hombre o ángel, que representa
la inteligencia.
San Lucas: con la figura de un buey, que representa la fuerza
y la mansedumbre.
San Juan: con la figura de un águila, que representa la
velocidad y la altura.
San Marcos: en la parte inferior la figura de un león
representando el valor.
A ambos lados de la puerta
central se observan dos puertas laterales de dos hojas también
realizadas en madera por las que actualmente se accede al templo.
Antiguamente el nártex se utilizaba para que los no bautizados
pudieran presenciar la misa, como también para que no
ingresara ruido desde el exterior.
Frente a la puerta lateral
derecha del nártex, se encuentra la Inmaculada Concepción,
una talla de madera policromada de cuerpo entero.
Por singular privilegio,
al ser concebida, estuvo llena de gracia y rompió todo
vínculo con la caída del primer hombre; y así,
en virtud de los méritos de Jesucristo, se vio preservado
de la manera del pecado original. Fue santificado desde el primer
momento de su madre ya que de su carne inmaculada debía
formarse el cuerpo del redentor del mundo.
Dogma católico
romano que se mantiene desde el primer instante de su creación,
por el cual el alma de la Virgen María estuvo libre de
pecado original; esta doctrina no debe confundirse con el parto
virginal de María, que mantiene que Jesucristo nació
de una madre libre.
Bajo el título
de Inmaculada Concepción se invoca a la Virgen María
como patrona de Estados Unidos, Brasil, Portugal y Córcega.
Se la conmemora el 8 de diciembre.
Nave
Lateral Occidental
Primer
Capilla: Bautisterio
parroquial: Presenta una hermosa reja de hierro forjado de puro
estilo gótico ojival, antecedida por dos ángeles
lucernarios de metal policromado que descansan sobre un pie.
La parte inferior de esta capilla está revestida de un
hermoso artesonado de roble esloveno que le da un cálido
aspecto. En el centro del Bautisterio se encuentra la pila bautismal,
que presenta en su parte superior una tapa sobre la que reposa
la imagen de Jesús crucificado.
En la parte superior del
Bautisterio se encuentran dos vitrales separados por una pilastra
y coronados con un arco ojival. En ellos se observa a San Juan
bautizando a Jesús, y este dando al agua, por su divino
contacto, la virtud de borrar el pecado original. En el trilóbulo
superior, símbolo de la Santísima Trinidad, se
ven representadas las tres divinas personas que intervienen en
este bautismo ( Padre, Hijo y Espíritu Santo).
Mirando ahora desde aquí
lo que hay encima de la capilla oriental de enfrente, por no
poder ver lo que hay encima de esta y viceversa, veremos allá
en lo alto un gran ventanal cuadripartido que arroja en la iglesia
raudales de luz; ese ventanal representa a los cuatro evangelistas
que derraman la luz evangélica en el mundo: predican sobre
todo los dos principales misterios de la Religión Cristiana:
la Trinidad y la Redención, como se ve por los trilóbulos
y el cuadrilóbulo en forma de cruz que llevan encima y
que son los emblemas respectivos de esos dos misterios.
Por un delicado sentimiento
de piedad filial, se ha puesto en la cruz alta de los catorce
ventanales de la nave central, el escudo respectivo de las catorce
Provincias Argentinas (formadas al momento de construirse el
templo), como para que ellas reciban más directamente
los efluvios de la redención, y sean como los preciosos
florones de una gran corona que circunda el Santuario de María
de Luján.
Finalmente un poco mas
abajo empiezan los rosetones que muestran sucesivamente a los
Doctores y Escritores Sagrados, que más han cantado las
glorias de María. Aquí tenemos: En la cruz alta
de enfrente: el escudo de La Rioja. Rosetón: San Hilario
Dictaviense.
San Juan Bautista, hijo
de Zacarías e Isabel. Antes de nacer siente la presencia
de Jesús saltando de alegría"en el seno
materno. Cuando María va a visitar a Isabel es santificado
antes de nacer por la gracia divina y ella responde: "he
aquí que en tan pronto como tu saludo sonó en mis
oídos, el infante saltó en mi seno". Fue el
primer santo venerado en la iglesia universal, último
profeta y primer apóstol.
Bautizó a los penitentes
con agua como símbolo del bautismo del espíritu
santo. Con el bautismo de Jesús vio cumplido su objetivo
como precursor del Mesías, y terminó su ministerio
poco después. La gente comenzó a llamarlo Bautista
a partir de que Jesús se presentó en el Jordán
para ser bautizado, reconociéndolo Juan por su divina
revelación. Dio su vida por la misión y se lo venera
como mártir el 29 de Agosto.
Segunda
Capilla: Aquí
se encuentra un confesionario de estilo gótico realizado
en roble. En la parte superior dos vitrales: a la derecha el
Emperador Carlomagno, tenido por santo en la diócesis
de Colonia es coronado por el Papa León III, y a la izquierda
el Emperador Constantino, tenido por santo en la Iglesia Griega;
se le aparece en los aires una cruz luminosa, que adoptada por
él en su lábaro o bandera, le da la victoria sobre
Maxencio.
Carlomagno, emperador
de los francos y de los pueblos germánicos. Tenía
dos objetivos: formar de todos los pueblos germánicos
una únicas nación, y dotar a esta de una organización
completa. Dedicó la mayor parte de su reinado a la campaña
contra los sajones que habitaban la desembocadura del río
Elba. El apogeo de su poder llegó al comienzo del siglo
IX.
El Emperador Constantino,
hijo de Santa Elena, llevaba una vida desordenada atribuyéndoseles
asesinatos y sacrilegios. Decide cambiar de vida e ingresa al
monasterio irlandés de Rathan para limpiar sus pecados.
Siete años más tarde se convierte en sacerdote
regresando a Escocia para predicar el evangelio. En este periodo
el país se convierte en cristiano. Constantino recibe
el martirio y es asesinado por fanáticos de su fe.
En la cruz alta de enfrente:
el escudo de Tucumán. Rosetón: San Juan Crisóstomo
de Constantinopla ( luego Estambul), nacido en Antioquia en el
349, hijo de Santa Antusa. Al morir su madre se retira al desierto
donde vive durante 6 meses. Al volver es nombrado diácono
y más tarde se convierte en sacerdote. Fallece en el 407
a orillas del Mar Negro, donde se encontraba predicando. Se lo
conmemora el 13 de septiembre.
Tercer
Capilla:
Puerta de comunicación
con el claustro de la casa parroquial, de doble hoja realizada
en roble. Posee también una pequeña capilla. En
la parte superior un pequeño rosetón con el monograma
del Ave María, rodeado de 5 lóbulos que recuerdan
los 5 misterios gozosos del Santo Rosario:
La anunciación
de la llegada del Mesías a la Virgen.
Visita de María
a Santa Isabel 9madre de San Juan).
El nacimiento de Jesús.
La presentación
de Jesús y la purificación de la Virgen María.
Jesús encontrado
por sus padres con los doctores del templo.
En la cruz alta de enfrente:
el escudo de Buenos Aires. Rosetón: San Basilio de Cesarea,
quien nació en Cesarea Mazaca ( actual Kayseri, Turquía).Tras
conocer a un grupo de ermitaños famosos en Egipto y Siria,
enunció a una carrera administrativa y se estableció
como ermitaño en el río Iris, Asia. Escribió
allí gran parte de su vida monástica. Los monjes
ortodoxos y algunos católicos romanos guardan todavía
la regla de San Basilio.
Fue proclamado por el
obispo de Cesarea para defender la doctrina cristiana contra
los ataques heréticos de los arréanos.
Cuarta
Capilla: Posee un
confesionario similar a los anteriores. En los vitrales superiores:
a la derecha San Francisco Solano, misionero de Sud América,
bautiza a un indio del Chaco y a la izquierda Santo Toribio,
Arzobispo de Lima, preside uno de los más célebres
concilios provinciales.
San Toribio, nació
en España en 1538. Organizó la iglesia en América
y dedicó 25 años de su vida a Dios. Se hacía
entender por los indígenas perfectamente, por los que
sentía un inmenso amor. Fundador del primer seminario
de América, fue canonizado en1726 por Benedictino XIII.
Considerado el primer santo de América, es patrono de
Perú. Sucumbió los vigores del ayuno y de las fatigas
inmoderadas. Se lo conmemora el 23 de marzo.
San Francisco Solano:
Nació en Andalucía, España en 1549. A los
20 años recibió el habito franciscano y viajó
a Perú en 1589, durante el mismo aprovecha una tempestad
que lanzó la nave sobre un banco de arena para poder bautizar
a las personas que con el se encontraban prometiéndoles
que se salvarían, concretándose esto al tercer
día y regresando sanos a Lima. Más tarde en Tucumán
salvó pueblos de plagas e hizo brotar agua donde la necesitaban.
Fue guardián de la casa de Tucumán y Paraguay.
Falleció en 1631 a los 65 años y fue canonizado
en 1726. Se lo conmemora el 14 de julio.
En la cruz alta de enfrente:
el escudo de Santiago del Estero. Rosetón: San Gregorio
Magno Papa.
Quinta
Capilla: Posee un
confesionario similar a los anteriores. En la parte superior
los vitrales con San Matías Apóstol a la derecha,
que rehúsa quemar incienso a los ídolos.
A al izquierda San Bernabé
Apóstol, quien rechaza la adoración que le quieren
tributar los paganos como a un dios.
A la izquierda de la capilla
podemos observar un cuadro con la bandera de Argentina y la imagen
del sagrado Corazón.
San Matías: fue
apóstol y discípulo, su nombre significa "Don
del señor", por recibir el don de reemplazar a Judas
entre los 12, siendo testigo de la resurrección de Jesucristo.
Permaneció a su lado durante toda su vida. Se le atribuye
un evangelio declarado apócrifo. Se lo conmemora el 14
de mayo.
San Bernabé, fue
apóstol y mártir. Su verdadero nombre era José,
pero los apóstoles lo llamaban Bernabé que significa
hijo de consolación. Fue elegido para la evangelización
de Antioquia ( ciudad de Turquía), dándose cuenta
que ese lugar era apto para predicar la palabra de Dios.
Presentó a sus
compañeros al apóstol San Pablo, su discípulo.
Se cree que murió aprox. en el año 70, lapidado
por los judíos. Se lo conmemora el 1 de junio.
En la cruz alta de enfrente:
el escudo de Corrientes. Rosetón: San Isidro Labrador,
en vez de Isidoro de Sevilla, por equivocación.
San Isidro Labrador, nació
en Madrid, España y fue labrador desde muy joven. Luego
de ir a misa, iba a trabajar.
Como era muy querido por
su patrón, sus compañeros por envidia logran que
sea despedido. En su otro trabajo sucede lo mismo, pero su patrón
Vargas, comienza a vigilarlo comprobando lo que sus compañeros
decían. Se encontró a San Isidro arrodillado rezando
en vez de trabajando, pero mientras tanto un ángel manejaba
el arado y otro a los bueyes. Desde ese día se convirtió
en devoción, pero no dejó de trabajar. Es más
compartía lo ganado con los pobres. Se lo conmemora el
14 de mayo.
Sexta
Capilla: Posee un
confesionario similar a los anteriores. Sus vitrales presentan
a la derecha a San Pascual Bailón, patrono de los congresos
Eucarísticos. Está en adoración delante
del Santísimo Sacramento y la izquierda San Cirilo de
Alejandría, proclama el dogma de la maternidad divina
de María y se le aparece ésta con su divino hijo
en los brazos en señal de aprobación. También
podemos apreciar un cuadro con forma de arco de medio punto con
la bandera nacional y 17 espadas.
San Cirilo de Alejandría,
estuvo a cargo de las iglesias de Egipto y fue uno de los pobres
más distinguidos de las iglesias griegas. Defensor de
la maternidad divina.
Por la defensa de la iglesia
ortodoxa contra el error de Nestorio pasó varios meses
desterrado y preso. Es doctor de la iglesia. Se lo conmemora
el 27 de junio.
San Juan Bailón:
Su patrón, un rico hacendado, le propuso casarse con su
hija para heredar su hacienda, pero Pascual lo rechazó
diciendo hacerse franciscano, ingresando al convento de los frailes
menores de Albanesa (Alicante, España). Fue un profundo
intérprete de la teología y de los misterios divinos.
Cuenta la historia que el día de su funeral, en el momento
de elevar la hostia y el Cádiz, su cadáver abre
sus ojos para mirar el pan y el vino demostrando su último
adiós y amor a la sagrada eucaristía. Nació
y murió en Pentecostés, en el Convento de Villareal,
España
En la cruz alta de enfrente:
el escudo de Santa Fe. Rosetón: San Bernardo, Abad de
Claraval. Se hizo monje desde joven y su familia lo siguió,
viviendo todos en el monasterio. Como eran muchos los jóvenes
que entraban al monasterio decidieron abrir otro mandando a Bernardo
con una cruz de madera seguido de doce religiosos. Llegan a un
lugar al que llaman Claraval, donde construyeron chozas para
orar.
Antes de morir dijo a
los frailes: "No sé a quien escuchar, si al amor
de mis hijos que me quieren tener aquí abajo o al amor
de mi Dios que me atrae hacia arriba".
Se lo conmemora el 20
de agosto.
Séptima
Capilla: Posee un
altar advocado a San Antonio de Padua. Lo acompañan a
la derecha San Roque y San Pedro Claver; y a la izquierda San
Francisco Solano y San Martín de Porrés. Este hermoso
altar de mármol blanco, con delicadas incrustaciones de
otros mármoles, es donación de doña Margarita
M. de Morgan en memoria del presbítero Antonio Fahy, quien
fue gran Patrocinador de los irlandeses en estas tierras, y en
bien de San Antonio de Areco, donde dicha señora tiene
su principal residencia.
Este altar posee características
de estilo neogótico, tiene forma de capilla rematado tanto
a la derecha como a la izquierda por agujas menores , presentando
en su parte central una aguja mayor coronada por una cruz realizada
en mármol.
Esta capilla no tiene
ventana por tener detrás una de las cuatro torres que
enclavan y refuerzan los altos muros del crucero. Podremos encontrar
también una cruz de madera en conmemoración del
quinto centenario de la evangelización del Nuevo Mundo
y un cuadro con las iniciales de Ave María.
San Antonio de Padua nació
en Portugal y su verdadero nombre era Fernando, abandonándolo
al ingresar a las órdenes de los frailes menores. A los
15 años ingresó al colegio de los Canónigos
de San Agustín y fue llamado por el Papa Gregorio IX para
redactar el "Arca del Testamento" por haber profundizado
en el estudio de las escrituras sagradas. Predicó en Francia
e Italia.
Viajo a Marruecos a evangelizar
a los infieles entrando al Convento de Combia. En el viaje de
regreso, una tempestad empujó la embarcación hacia
las costas de Sicilia(Italia) donde permaneció unos meses
en el convento franciscano. Lo llevaron a Asís (emirato
de Arabia incorporado en 1933 a la Arabia Saudita) donde conoció
a San Francisco de Asís. Se le asignan milagros como la
predicación de los peces: Antonio se encontraba a orillas
del río Reminí teniendo que viajar hasta el Adriático
donde los católicos permanecían indiferentes ante
sus palabras entonces decidió predicar a los peces que
sacaban la cabeza del agua para prestarle atención. También
se le atribuye la aparición del niño Jesús:
Antonio se encontraba hospedado en la casa de un amigo quien
solía espiarlo por la cerradura de la puerta. Un día
vio como Antonio recibía la visita de un niño hermoso,
repitiéndose esta escena durante toda la estadía
de Antonio en su casa. Este niño dio formación
una imagen que hoy en día perdura.
Se lo conmemora el 13
de junio.
San Martín de Porres:
Nació en Lima, Perú. Hijo de un noble español
y de una negra de Panamá. No fue reconocido por su padre
por su color de piel durante su infancia aunque más tarde
lo hizo .
A los 15 años decidió
ingresar al Convento de los Dominicos del Rosario en Lima. Curó
a todo un pueblo debido a una epidemia. Murió en 1639
y fue canonizado en 1962.
San Roque: Quedó
huérfano de joven y decidió vender sus bienes para
repartir el dinero entre los pobres. Parte como peregrino hacia
Roma y en el camino encuentra una población infectada
por la peste y decide quedarse para ayudar, realizando sus primeras
curaciones milagrosas. Se dirigía de un lugar a otro,
permaneciendo siempre en poblaciones atacadas por pestes, hasta
llegar a Roma donde curó a un cardenal.
Al llegar a Piacenza (Italia)
contrae una peste que le afecta una pierna, decidiendo recluirse
a orillas del río Pó para no contagiar a nadie.
Ya agonizando, un perro comienza a llevarle pan y milagrosamente
brota agua del suelo para saciarle la sed , lo que alarga su
vida. Aparece un ángel que le cura la herida permitiéndole
regresar a su ciudad natal donde fue reconocido por sus familia
por una cruz roja que llevaba en su pecho. Pero lo confundieron
con un espía y fue enviado a la cárcel donde murió
en 1379. Se lo conmemora el 16 y 17 de agosto.
San pedro Claver: En 1602
ingresó a la compañía de Jesús misionando
en el nuevo mundo. En 1616 fue ordenado sacerdote en Cartagena,
Colombia. Dedico su vida a la asistencia de los negros esclavos..
En los días de su profesión religiosa escribió
con su sangre el lema de su vida: "Pedro Claver, esclavo
de los esclavos, negro para siempre".
Se lo conmemora el 9 de
septiembre.
San Francisco Solano (ver
su historia en la cuarta capilla).
En la cruz alta de enfrente:
el escudo de Catamarca. Rosetón: San Anselmo de Canterbury.
Provenía de una familia noble, fue educado por los benedictinos.
Desde muy pequeño se dedicó a la vida religiosa
pero su padre, negándose a esta decisión, decide
que su hijo siga sus pasos. Anselmo cae enfermo por no conseguir
la contemplación de su padre. Luego su padre consigue
integrarlo a la vida mundana.
Más tarde Anselmo
abandona su hogar llegando a Normandía (antigua provincia
al norte de Francia). Fue predicador y reformador de la vida
monástica.
Murió en Canterbury,
Inglaterra en 1109. En 1720 fue designado doctor de la iglesia.
Crucero
Occidental
La antecede una reja de
hierro forjado, en el centro presentan imágenes del cronograma
de la medalla Milagrosa y la imagen de la misma. A los costados
se observan ángeles. Al entrar podemos encontrar la Lámpara
Votiva de los Uruguayos. Esta es el resultado de un voto que
hizo de ella aquí mismo Monseñor Soler, primer
Arzobispo de Montevideo, en una peregrinación general
que hiciera en 1892 para implorar la paz y la prosperidad de
su amada Patria, en momentos de lucha fraticida por que atravesaba.
El altar está consagrado
a la Virgen de la Medalla Milagrosa, la cual ocupa el templete
del centro, teniendo a la derecha a San Vicente de Paul y a la
izquierda a la Beata Luisa de Marillac, ambos cofundadores de
la comunidad a que pertenece la piadosa vidente.
Está realizado
en mármol blanco con hermosos bajorrelieves y demás
aplicaciones de bronce. Presenta forma de capilla, cuyas hornacinas
culminan con agujas, característica del estilo gótico.
Ha sido ejecutado en París según planos premiados
en la Exposición Universal, y fue costeado por las Hijas
de María Inmaculada de las tres Republicas del Plata.
Se llega a la mesa del sacrificio por una escalinata de cinco
peldaños, la cual se prolonga y sube graciosamente de
cada lado en forma semicircular, abrazando un pequeño
retablo, hasta llegar por detrás del mismo al nicho de
la Exposición del Santísimo que domina el Tabernáculo.
El retablo así abrazado tiene en sus dos extremidades
un pilar de regular altura que soporta un ángel dorado
tocando la trompeta, y en su frente, entre los candeleros, cuatro
pequeños bajorrelieves alusivos a la Virgen, son: la Torre
de David, la Rosa Mística, la Torre de marfil y el Arca
de la Alianza. La mesa sobre la cual se inmola a Jesús,
hostia en la misa, tiene en su parte inferior un gran bajorrelieve
de bronce que la abarca casi por completo, representando la Resurrección
de Jesucristo. Por el lugar que ocupa al pie del altar, y por
los personajes que trae, nos recuerda que Jesucristo sepultado
al pie del calvario, sale de allí resucitado triunfante
y glorioso con gran espanto de las guardias que huyen y gran
contento de los Ángeles que se aproximan.
Las cuatro sepulturas
que hay al pie del altar, son las de cuatro grandes servidores
de María de Luján: la primera a la izquierda, es
la del R. P. Vicente María Dávani muerto en el
año 1922 jubilar después de haber regido esta feligresía
durante 21 años, en los que edificó una gran parte
de este Santuario. La segunda es la del R. P. Emilio George,
quien fue cura de esta feligresía durante quince años,
en los que refaccionó el antiguo Santuario y puso la piedra
fundamental del nuevo. La del medio es del R. P. Jorge María
Salvaire, sucesor del segundo de quien fuera teniente. Fue el
más entusiasta propagador del culto de María de
Luján, el autor de su Monumental historia, el que logro
su solemne coronación en nombre de León XIII, y
el que ideo y comenzó el nuevo Santuario. Permaneció
en Luján como teniente cura y capellán del Santuario
durante 25 años. La de la derecha, es del hermano lego
Antonio Wermter, humilde sacristán que puede considerarse
como el esclavo de la Virgen, a quien sirvió abnegadamente
durante 43 años de su vida, siendo en esto el digno émulo
del famoso negrito Manuel en los albores de la devoción
a Maria de Lujan.
A ambos lados de la capilla
encontramos dos ventanas con vitrales. A la derecha se observa
la aparición de la Virgen de la Medalla Milagrosa ante
el judío Alonso de Ratisbona en Roma. A la izquierda,
María coronando a sus hijas en el cielo.
Las altas ventanas costaneras
presentan vitrales con distintas imágenes:
A la izquierda :
La 1era: San Vicente de
Paúl y San Francisco de Sales. Enfrente Santa Rosa de
Lima y Santa Lucía Mártir.
La 2da: San José
y San Juan Bautista. Enfrente: Santa Filomena y San Fermín.
La 3era: San Joaquín
y Santa Ana. Enfrente: Nuestra Señora de las Gracias.
Todas las ventanas, traen
en el centro de su cruz alta, el monograma de Jesús Salvador
de los hombres, y unas rosas coloradas en sus cuatro lóbulos
extremos: el monograma del centro indica que Jesús murió
crucificado para salvar a los hombres, y las rosas coloradas,
significan que esto lo hizo por el grande amor que les tenía.
Ventanas del fondo:
En el centro: La aparición
de la Medalla Milagrosa a Sor Catalina(Laboure), novicia de las
Hijas de la Caridad en 1830.
A la derecha: Nuestra
Señora del las Nieves, mostrando con ellas, la ubicación
del nuevo Santuario a levantarse con este nombre en el monte
Exquilino de Roma.
A la Izquierda: Nuestra
Señora del Carmen, socorriendo a las benditas ánimas
del purgatorio
Estas tres ventanas tienen
respectivamente en su cruz alta el escudo de la Argentina, del
Uruguay y del Paraguay, en representación de las Hijas
de María de la Medalla Milagrosa pertenecientes a estas
tres Republicas del Plata.
El recinto está
decorado con distintos cuadros y placas. Entre ellos, un cuadro
con la imagen de San Juan Bautista de Lasalle.
Virgen de la Medalla Milagrosa
en la aparición a Sor Catalina
Catalina Laboure nació
en Francia. Pasaba en la iglesia el mayor tiempo posible y en
1830 inicia su vida religiosa entre las hijas de la Caridad de
París, y comienza a tener apariciones de la Virgen. Según
sus relatos : "La Virgen estaba de pie sobre la mitad de
un globo blanco y con sus pies aplastaba una serpiente ... de
sus dedos salieron rayos de luz muy brillantes y hermosos...
se formó un semicírculo que partiendo de la altura
de la mano derecha, pasando por encima de la cabeza de la Virgen,
concluía a la altura de la mano izquierda. En él
se leía en letras de oro "OH, MARIA, SIN PECADO CONCEBIDA,
ROGAD POR NOSOTROS QUE RECURRIMOS A VOS". Una voz le dijo
: "Haz acuñar una medalla sobre este modelo. Las
personas que la lleven puesta recibirán muchas gracias,
las gracias serán abundantes para las personas que las
lleven con confianza". El confesor de Catalina acude a la
autoridad eclesiástica para que autoricen la acuñación
de la medalla. Una vez hecha la misma es repetida en forma prodigiosa
y fueron tantas las gracias y bendiciones que se obtuvieron que
la misma gente le da el nombre de "Medalla Milagrosa".
Santa Teresa de Jesús:
nació en Francia en 1873 y murió en 1897. Durante
su corta existencia dejó una huella inigualable, la de
la sonrisa. De cabellos rubios, ojos azules, alta y bella.
Aún enferma de
tuberculosis no rehusaba ningún trabajo pesado y seguía
ofreciendo a Jesús las flores de los pequeños sacrificios.
Cuando logra ingresar
al Carmelo Francés luego de muchos contratiempos, tuvo
un sueño en el que Ana le dice que pronto Dios la iría
a buscar.
La profecía se
hizo realidad a los 2 años cuando ella muere.
San Vicente de Paul: Nació
en Aquitania (Francia) y fue ordenado sacerdote a los 19 años.
Murió en París en 1660 y fue canonizado en 1737.
Se lo conmemora el 27 de septiembre, día de su fallecimiento.
San Francisco de Sales:
Llevó una vida eclesiástica entre los calvinistas
de Ginebra (Suiza). Como creía que era poco el labor que
realizaba en la iglesia decide repartir folletos por todas las
casas, es así, que luego se lo conoció como el
Patrono de los Periódicos. Murió en Lyón
(Francia) de un ataque de apoplejía. Se lo conmemora el
24 de enero.
Santa Rosa de Lima: Considerada
la primer santa del nuevo mundo, nació en Lima (Perú),
en 1586, proviene de padres españoles. Es venerada como
patrona de su patria y de toda América Latina.
Nuestra Señora
del Carmen: Elías fue uno de los cuatro profetas del Antiguo
Testamento. El monte de Carmelo, cuyo nombre significa campo
fértil se encuentra junto al mar Mediterráneo.
Allí vivió el profeta Elías invitando a
los hombres a cambiar su vida.
Por haber vuelto a caer
en la apostasía, los judíos fueron castigados por
Dios a través de Elías. Durante 3 años y
medio la lluvia dejo de caer sobre la tierra, una vez arrepentidos
Elías intercedió por ellos mediante la oración.
Estaba rezando en la cumbre
del Carmelo, cuando le dijo a uno de sus discípulos que
mirara hacia el mar. Este no veía nada, entonces Elías
le dijo que mirara 7 veces más. La séptima vez
el discípulo dijo "veo una pequeña nube, como
la palma de la mano de un hombre, que sube al mar". Una
hermosa lluvia comenzó a caer, en la tradición
se la ha simbolizado a la Inmaculada Virgen María, bajo
el titulo de Nuestra Señora del Carmen.
Camarín
de la Virgen
Al acceder al camarín
por una escalinata de diez peldaños encontraremos uno
de los ángeles custodios del mismo (el otro se encuentra
a la salida). Cada ángel descansa sobre un pedestal de
mármol, de base escalonada, adornados con relieves del
típico arco ojival, propio del estilo gótico. Están
en actitud de oración, realizados en mármol de
carrara del centro de Italia, por el mismo escultor que esculpió
las 14 estatuas del altar mayor.
El camarín, como
lo indica su nombre, es la estancia o cámara intima de
la Virgen de Luján: es el lugar predilecto de los fieles
que visitan el Santuario, y donde oran con más fervor,
viendo la Sagrada Imagen más cerca.
El Altar del camarín,
es una acertada combinación con el Altar Mayor que está
a sus espaldas, y cuya parte superior es común a los dos.
Desde allí la Sagrada Imagen, se vuelve a uno u otro lado
según lo requiere el culto. A los pies de María
hay dos ángeles dorados con incensario en las manos, indicando
con esto que éste es el lugar por excelencia de la oración.
El retablo es de mármol
y está sostenido por 4 columnas. En el centro sobre el
retablo tenemos el sagrario, de base cuadrada, formado por 4
arcos de medio punto con 2 pilastras y una columna en cada extremo.
En cada arista encontramos rematando la figura de un ángel.
La imagen está trabajada con la imagen de la Asunción
de María.
A la derecha del retablo,
hay un gran bajorrelieve dorado que representa a Jesús
agonizando en el huerto de Getsemaní, como para excitarnos
al dolor de nuestros pecados. A la izquierda hay otro bajorrelieve
que representa la cena de Emmaús, en que Jesús
se dá en alimento a sus discípulos, como para indicarnos
el premio de nuestro sincero dolor. Finalmente en el frontal
de la mesa del Altar, hay otro gran bajorrelieve que representa
la muerte de San José en los brazos de Jesús y
María, para indicarnos la gran dicha que nos espera al
final de la vida si permanecemos fieles a Jesús y le recibimos
por viático al morir.
Este hermoso y simbólico
Altar es donación del señor Juan Esteban Anchorena,
quien quiso patentizar con esto su inmenso amor a la Virgen María
de Lujan.
En la parte superior encontramos
una balaustrada que se apoya sobre motivos en mosaico bizantino.
A este mismo nivel, 4 repisas que sostienen 4 candelabros y en
la parte central, con fondo en mosaico español azul, las
iniciales AR(Ave Regina) con una corona en dorado. En los 4 vértices
se observa la imagen de los querubines.
La imagen de la Virgen
se haya dentro de una estructura que simula una capilla compuesta
por 4 arcos de estilo ojival. En la parte superior se haya rematada
por una aguja que culmina con una cruz adornada por una corona
de espinas y lirios. En la hornacina central encontramos la Virgen
de Luján, que se encuentra sobre una base giratoria de
mármol con motivos de lirios en la inferior .
Encontraremos en el camarín
la lámpara votiva de los argentinos. El capellán
venía recolectando chafalonía de plata, a efectos
de llevar a cabo la ejecución de la lámpara votiva
y le entrega a la casa Gottuzzo y Costa de Buenos Aires, la cantidad
de 165 Kg. de plata en lingotes el día 9 de enero de 1897.
También posee bronce y cobre pesando en total una tonelada
y media.
Ventanas: Las altas ventanas
gemelas que están a ambos costados del Altar, completan
la piadosa enseñanza de los bajorrelieves, mostrándonos
que podemos tener la más grande confianza en María
de Luján, por haber ella elegido este lugar para ser el
trono de sus bondades, como lo reza el Ofertorio de su misa propia.
1era. Ventana: a mano
derecha, abajo, los bueyes que llevan el cajón de la Sagrada
Imagen, se detienen junto a la estancia de Rosendo de Oramas,
sin que nadie ni nada pueda hacerlos adelantar, 1630. Arriba,
al abrir el cajón se descubre la Bendita imagen de la
Virgencita, y se resuelve dejarla en estos parajes.
Enfrente, abajo: La imagen
es llevada a la casa de Rosendo de Oramas. Arriba, primera ermita
construida allí mismo, quedando a cargo del celebre Negrito
Manuel, quien se constituye su camarero y sacristán perpetuo.
2da. Ventana: a mano derecha,
abajo, Solemne traslación de la imagen al primer Santuario
levantado a la orilla este del rió Luján, en terrenos
donados por Doña Ana de Mattos, 1677. Arriba, el Negrito
Manuel sana a varios enfermos con el aceite de la lámpara
de la Virgen.
Enfrente, abajo: El General
Belgrano ofrece a la Virgen dos banderas arrancadas al enemigo
en la batalla de Salta, 1813.
Arriba, solemne coronación
de la Imagen Bendita efectuada por el Arzobispo Monseñor
Aneiros en nombre de su Santidad León XIII, 1887.
Estas cuatro ventanas
llevan en su cruz alta o cuadrilóbulo superior el monograma
de María en el centro y una corona imperial en sus cuatro
extremidades; lo cual significa que María es soberana
Emperatriz de la iglesia Triunfante en el cielo, de la iglesia
paciente en el Purgatorio, de la iglesia militante en la Tierra,
y en particular de la iglesia Argentina, que la coronó
tan solemnemente como tal.
Quedando así plenamente
acreditado nuestro recurso a la Santísima Virgen bajo
su advocación especial de Luján, y siendo el Rosario
la oración que mas le agrada, falta recordar aquí
sus diversos misterios.
Las ventanas lanceoladas
del fondo del camarín tienen precisamente este objeto:
pero se les añadirá un misterio mas a cada cinco,
tanto para lograr los seis medallones exigidos por cada dos ventanas,
como para completar mas la historia de la Virgen.
1era. Ventana, a mano
izquierda, abajo: Misterios Gozosos: La Presentación,
la Anunciación, la Visitación.
Enfrente: El Nacimiento
de Jesús, la Purificación, Jesús hallado
en el templo.
2da. Ventana, a mano izquierda,
abajo: Misterios Dolorosos: La oración del huerto, la
Coronación de espinas, la Flagelación.
Enfrente: La cruz a cuestas,
la Crucifixión, el Descendimiento.
3era. Ventana, a mano
izquierda, abajo: Misterios Gloriosos: La Resurrección,
la Ascensión del Señor, la Venida del Espíritu
Santo.
Enfrente: La muerte de
María, su Asunción, su Coronación en los
cielos.
Ventana al centro: Solemnemente
coronada María como soberana Emperatriz de cielo y tierra,
y proclamada especial Reina y Patrona de la Republica Argentina
por autoridad pontificia, ella se nos aparece aquí como
tal, rodeada de nubes y querubes, en medio de esplendorosos rayos
de luz y ceñida su frente con espléndida corona
imperial. A sus plantas se desliza entre rocas y peñas
el rió Luján, como símbolo del raudal de
gracias y favores que ella derrama sobre nosotros, como prenda
segura de eterna Salvación.
Galería
alta del Camarín
El contorno interior del
camarín está revestido de un rico y delicado artesonado
de roble estilo gótico, presentando un falso telón
con fondo celeste recamado con cruces y flores de lis dorados;
terminando a los seis metros de altura con una hermosa galería
saliente, de cuya elegante barandilla penden numerosos estandartes
y banderas, que perpetúan allí la presencia de
los piadosos donantes, y son un perenne testimonio de su fraternidad
cristiana.
De esas banderas, algunas
son particularmente notables por las especiales circunstancias
de su entrega. Tal es la de España, traída por
la Infanta Isabel de Borbón en las fiestas del Centenario
patrio en 1910.
Vienen después
la Chilena y la Argentina, las que en vísperas de entrar
en guerra en 1895 se dieron aquí mismo en Luján
el ósculo fraternal de paz, tremoladas por los dos respectivos
Arzobispos Monseñores Casanova y Castellano. Vienen también
las del Uruguay y Paraguay, traídas juntas a la Argentina,
por sus respectivos Prelados, por ser María de Luján
la Patrona de las tres Republicas del Plata. Finalmente viene
la Irlandesa, traída en la primera peregrinación
general que hicieran los hijos de la Vede Erín en 1901,
dando con esto un alto ejemplo de patriotismo y religión,
que fue seguido por los Italianos en 1909, por los Franceses,
los Polacos, los Alemanes, los Austriacos en 1910, y por los
Españoles en 1912, bien que ya tuvieran aquí su
bandera.
También enviaron
su bandera los Bolivianos en 1921, los Mejicanos en 1922, y finalmente
los Portugueses que preparan la suya para 1923.
Parte
occidental del Ábside
Primer
Capilla: El altar
está advocado a San Vicente de Paúl acompañado
a la derecha por San Juan Gabriel y a la izquierda, estatuas
de Santa Luisa.
Enfrente: Una de las tres
escaleras del camarín. Tiene como punto de arranque un
hermoso pedestal de mármol blanco sobre el que está
un devoto ángel adorador. Síguenle a modo de pasamano
unos tableros góticos de bronce dorado, separados entre
si por elegantes columnitas de ónix de San Luis, con capiteles
y bases de bronce Bernini antiguo. Las gradas son de un mármol
blanco de Córdoba durísimo, pero muy quebradizo.
Rosetón superior:
Santa Luisa Marillac de Gras.
Segunda
Capilla: Altar de
Santa Rosa de Lima, con San Francisco de Asís y San Guillermo;
San Eduardo y San Jeremías. Es una hermosa donación
de Doña Margarita M. De Morgan, en honor de los Santos
Patrones de sus cuatro hijos, y de la Patrona de la América
del Sud, y de su patria Argentina.
Ventanas: Cuatro escenas
recordando la autoridad de los Papas en circunstancias históricas
para la Iglesia. Arriba: San Pío V, rezando el Santo Rosario,
ve proféticamente en lontananza la Armada Cristiana derrotando
a los mahometanos en el golfo de Lepanto. Al lado: San Urbano
predica la Santa Cruzada para reconquistar la tierra santa. Abajo:
San Gregorio VII recibe en Canossa la sumisión de Enrique
IV de Alemania. Al lado: San León retiene al invasor y
bárbaro Atila a las puertas de Roma.
Rosetón superior:
San Benito
Vía Crucis. 1era.
Estación: Jesús es llevado al tribunal de Pilatos,
quien se desentiende de su muerte lavándose las manos.
Tercer
Capilla: Altar de
San José. Es sencillo pero cómodo y elegante. Fue
donado por Monseñor Terrero, quien tenía al Santo
Patriarca una devoción especial. El escudo de armas del
Obispo figura en la parte anterior de la mesa, con su bella divisa
"Omnia ómnibus" que supo muy bien practicar
durante su largo episcopado.
Ventanas: En el centro:
San José de Calasanz. Se le aparece la Virgen mientras
enseña el catecismo a los niños. A siniestra: San
Gabriel Arcángel. Anuncia a Maria su divina maternidad.
A diestra: San Rafael Arcángel. Libra al joven Tobías
de un enorme pez que le acomete en su viaje.
Rosetón superior:
San Ezequiel
Vía Crucis. 2da.
Estación: Jesús carga con la pesada cruz. 3era.
Estación: Jesús cae por primera vez bajo el peso
de la cruz.
Cuarta
Capilla: Altar de
San Luis Gonzaga. Su retablo imita los trípticos plegables
de remotos tiempos, y tiene cuatro pinturas al óleo referentes
a la vida del Santo: su primera comunión, su vida de oración
y mortificación, su divina vocación a la Compañía
de Jesús y su muerte en el Señor. La parte anterior
de la mesa tiene un enchapado de un mármol muy raro y
curioso de África. Es donación de Doña Enriqueta
L. de Dorrego en memoria de su esposo Don Luis Dorrego.
Ventanas: En el centro:
Santa Teresa de Jesús. Escribe sus obras con asistencia
del Espíritu Santo. A al izquierda: Santa Rosa de Viterbo.
Siendo todavía niña y enseñando el Catecismo,
se eleva la piedra que la sostiene para dominar a su auditorio.
A la derecha: Santa Magdalena de Pazzis. Se le aparece el Sagrado
Corazón de Jesús.
Rosetón superior:
San Isaías
Vía Crucis. 4ta.
Estación: Jesús se encuentra con su Santa Madre.
5ta. Estación: Jesús es ayudado por Simón
Cireneo a llevar la cruz.
Quinta
Capilla: Altar de
San Jeremías, con San Lorenzo OToole y San Quesado,
dos santos irlandeses. Fue donado por Doña Margarita M.
de Morgan, para interesar a dichos santos en bien de su hijo
Jeremías.
Ventanas: En el centro:
S. Bruno, fundador de los Cartujos. Muere en olor de santidad
rodeado de sus monjes. A la izquierda: San Antonio Abad. Asiste
a la muerte de San Pablo, primer ermitaño. A la derecha:
San Camilo de Lelis. Solicita del Papa Sixto V, la aprobación
de las Reglas de su Comunidad.
Rosetón superior:
San David
Vía Crucis. 6ta.
Estación: La Verónica enjuaga el rostro de Jesús
lleno de sangre, polvo y saliva. 7ma. Estación: Jesús
cae por segunda vez por la llaga mortal que se hace en el hombro.
Enfrente: Estatua de San
Juan Evangelista, a cuyo cargo quedó la Virgen, a la muerte
de su divino Hijo.
Capilla absidal del fondo
y eje de la Iglesia: A mano derecha, entrada a la Sacristía,
con ventanas que veremos más adelante. A mano izquierda,
entrada principal al camarín.
Parte
oriental del Ábside
Primer
Capilla (5ta.): Altar
de San Ignacio, con San Enrique y Santa Emilia. Tiene buenos
enchapados de ónix de San Luis y bronces imitando lo antiguo.
Es donación de Doña Emilia N. De Ramos Otero, en
memoria de su esposo Ignacio.
Ventanas:
Centro, San Juan de la
Cruz. Recibe la cruz de manos de Nuestro Señor.
A la izquierda, San Juan
de Dios. Es coronado de agudas espinas por la Virgen. A la derecha,
San Pedro de Alcántara. Por espíritu de mortificación
recibe el Santo Viático y también muere estando
de rodillas.
Rosetón superior:
Moisés
Vía crucis. 8va.
Estación: Jesús se encuentra con las santas mujeres.
9na. Estación:
Jesús cae por la tercera vez bajo la Cruz.
Enfrente: Deliciosa estatua
de Santa Helena, obra artística del celebre maestro argentino
Héctor Jiménez. Es donación de Doña
Helena Torres de Muñiz.
Segunda
Capilla (4ta.): Altar
de San Carlos Borromeo. Se distingue por la incrustación
de unos mosaicos que permiten el lavado sin que se pierda el
dorado. Es donación de Doña Magdalena D. de Ortiz
Basualdo y de su hija Inés.
Ventanas:
Centro, Santa Inés,
noble romana de singular hermosura.
Izquierda, de abajo para
arriba, Inés rehúsa la mano del hijo de Sinfronio.
Perfecto de Roma. Sifronio la cita a su tribunal y la amenaza
como cristiana si no consiente. Negándose ella, la manda
encerrar y despojar para que pierda el pudor.
En el centro, abajo, viene
un ángel que la viste y la guarda.
A derecha, de abajo para
arriba, el hijo prefecto viene a tentarla y cae muerto; pero
ella implora su vuelta a la vida. Atribuido todo a hechicería,
la mandan quemar, pero las llamas la respetan. La degüellan
y alcanza así la doble corona de Virgen y Mártir.
Rosetón Superior:
San Jeremías
Vía crucis. 10ma.
Estación: Jesús es despojado de sus vestiduras.
11ra. Estación:
Jesús es clavado de pies y manos a la cruz.
Tercer
Capilla (3era.): Altar
del Santo Rosario. La Virgen y el Niño Jesús dan
respectivamente el Santo Rosario a Santo Domingo de Guzmán
y a Santa Catalina de Sena. Es donación de la Asociación
de las Madres Cristianas del Colegio Lacordaire.
Ventanas:
Centro, Santo Domingo
fundador de la Orden de Predicadores.
A la izquierda, Santa
Cecilia Patrona de los músicos. Toca el órgano
y canta con los Ángeles.
A la derecha, Santa Catalina
Virgen y Mártir. Con su oración despedaza una rueda
armada de garfios destinada a martirizarla.
Rosetón superior:
San Daniel
Vía crucis. 12da.
Estación: Jesús expira en la cruz
13era. Estación:
Jesús es bajado de la cruz.
Cuarta
Capilla (2da.): Altar
de San Patricio, con San Malaquías y Santa Brígida;
Santa Clara y Santa Escolástica. Tiene ricos fondos verdes
y hojas de trébol y harpas doradas, distintivos especiales
de Irlanda. Es donación de Doña Margarita M. de
Morgan, en bien de la Colonia Irlandesa del país.
Ventana: San Patricio
predicando a los Celtas, primitivos habitantes de Irlanda. Niño
aún es arrebatado por los Ulsterianos quienes le dedican
a guardar rebaños. Espera para morir, que Santa Brígida
le entregue la mortaja que le estaba preparando en secreto.
Rosetón superior:
San Basilio
Vía crucis. 14ta.
Estación: Jesús es depositado en el sepulcro.
Quinta
Capilla (1era.): Órgano
de acompañamiento para los oficios menores. Es un buen
instrumento, sistema tubular, con varios juegos, y fuelles movidos
por electricidad.
A mano izquierda, otra
escalera del camarín en todo igual a la de la parte occidental
ya descripta.
Rosetón superior:
San Juan Nepomuceno.
Crucero
oriental
Lo antecede una reja de
hierro forjado en cuyas puertas centrales encontramos la iniciales
JHS que significa "Jesús Salvador de los Hombres".
La lámpara que
se ve arriba al entrar, ha sido donada anónimamente por
una persona de la Provincia de Buenos Aires; por lo que puede
decirse que representa a esta Provincia. La de más adentro
es donación de Doña Margarita M. Morgan (también
el altar), en nombre de Irlanda de donde vino expresamente.
El Altar de este crucero,
reproduce exactamente el de en frente ya descrito, sólo
que está advocado al Sagrado Corazón de Jesús
en la hornacina central, a la derecha Santa Clara y a la izquierda
San Francisco de Asís, por ser este el lugar de reunión
de la Venerable Orden Tercera de San Francisco.
Los cuatro pequeños
bajorrelieves del retablo entre los candeleros, aluden a la Pasión
de Nuestro Salvador y son: El Ecce Homo; Jesús llevando
la cruz; Jesús crucificado, entre San Juan y María;
y Jesús en los brazos de María después del
descendimiento. El gran bajorrelieve que ocupa casi toda la parte
anterior de la mesa del altar, representa a Jesús llevado
al sepulcro nuevo y cavado en la roca viva; nos enseña
que Jesús-hostia, sacrificado en el altar, debe ser recibido
en un corazón nuevo o renovado por la penitencia y vivificado
por la caridad.
Este magnifico y artístico
Altar es donación de Doña Margarita M. de Morgan,
por su gran devoción al Sagrado Corazón de Jesús.
Las sepulturas que están
al pie del altar, pertenecen al inolvidable Monseñor Terrero
en el centro, segundo Obispo de La Plata, quien tanto se desveló
por este Santuario. A la derecha Eduardo Francisco Cardenal Pironio
y a la izquierda Anunciado Serafín Obispo de la Iglesia
de Dios.
Independientemente del
altar se encuentran dos repisas , a la derecha la imagen de un
ángel custodiando a Jesús y a la izquierda La Sagrada
Familia.
En la parte superior los
vitrales:
A la izquierda: 1er ventana:
Santa Catalina de Siena y Santa Ángela. Enfrente: Santa
Clara y San Francisco de Asís, ambos fundadores de una
comunidad respectiva.
2da. Ventana: San Eladio
y Santa Julia. Enfrente: San Alfonso María de Ligorio
y Santo Domingo de Guzmán, fundadores respectivos de una
comunidad.
3era. Ventana: El beato
Gabriel Perboyre y el beato Francisco Regis Clet, ambos sacerdotes
de la misión martirizados en China. Enfrente: San Carlos
Borromeo Arzobispo de Milán y San Felipe Neri fundador.
Todas estas ventanas laterales
tienen en su cruz alta el Sagrado Corazón de Jesús,
por estarle dedicado este crucero.
Las tres ventanas altas
del fondo tienen: la del centro, la aparición del Sagrado
Corazón a Santa Margarita María. A la derecha,
Santo Tomás de Aquino y San Agustín; y la izquierda
San Pablo y San Miguel Arcángel.
Estas tres ventanas tienen
en su cruz alta respectivamente: el Escudo de Pío IX,
quien consagró la Iglesia Universal al Sagrado Corazón
de Jesús; el de León XIII quien tanto facilitó
esta devoción, y el de la Argentina que supo tan bien
aprovecharse de ella.
Las dos ventanas bajas,
al lado del Altar, a la derecha: Pío IX consagrando la
Iglesia Universal al Sagrado Corazón de Jesús.
A la izquierda: el mismo Sagrado Corazón amparando a los
afligidos que acuden a él.
Sagrado Corazón
de Jesús: Las insignias de la cruz, la coronación
de espinas, la llamas con que el señor mostró su
corazón, son símbolos que representan el amor y
sacrificio que tuvo Cristo para con nosotros.
La corona de espinas que
rodea el corazón significa los pecados que no llegan a
ser sacrilegios pero que igual hieren al divino corazón,
la herida de su costado fue ocasionada por un soldado romano
por medio de una lanza cuando el se hallaba muerto en la cruz,
la sangre que brota de este representa el inmenso amor que tiene
por nosotros y que volvería a morir por nuestra salvación.
Santa Clara de Asís:
Nació en 1194 en Asís. Fue la primera que practico
la vida de estricta pobreza enseñada por San Francisco
de Asís. En 1211 oyó predicar a San Francisco e
ingresó en la comunidad franciscana al año siguiente.
Con la ayuda y el consejo de este, y a pesar de la oposición
de su familia, fundó la orden de monjas franciscanas conocida
como la orden de las damas pobres o mas popularmente llamadas
Clarisas Pobres. Se la conmemora el 11 de agosto.
San Francisco de Asís:
Místico italiano y predicador, fundador de la orden de
los franciscanos. Nació en Asís en 1182, en el
seno de una familia acaudalada, aunque al parecer no recibió
una gran formación intelectual. Durante su juventud llevo
una vida despreocupada.
Después de una
batalla entre las ciudades de Asís y Peruggia, Francisco
fue encarcelado. Sufrió una grave enfermedad que lo hizo
reflexionar, y decidió cambiar su forma de vida.
Al regresar a su casa
natal realizo distintas actividades de caridad. Este cambio de
vida hizo que su padre lo desheredara legalmente. Dedicó
los 3 años siguientes al cuidado de los leprosos. Regresó
a Asís y comenzó a predicar. Algunas dificultades
le impidieron cumplir su labor misionera para evangelizar a los
musulmanes en España.
En 1224, tras 40 días
de ayuno, mientras rezaba en el monte Alverno siento un dolor
mezclado con placer; y en su cuerpo aparecieron las marcas de
la crucifixión de Cristo.
Santa Catalina de Siena:
A los siete años contrajo matrimonio con Cristo, entrando
luego a la tercer orden de Santo Domingo.
Para vender la repugnancia
hacia un leproso se arrodilló y besó sus llagas.
En Roma se enfermó y murió rodeada de los discípulos
en 1380. En 1939 se declara patrona de Italia junto a San Francisco
de Asís.
San Alfonso María
de Ligorio: Era un niño prodigioso y a los 19 años
era un abogado famoso.
A los 30 años se
ordenó sacerdote y más tarde fundó con un
grupo de laicos la Congregación de Santísimo Redentor
Sagrada Familia: Son los
pobres de la Virgen María. El nombre Ana significa "gracia,
amor, plegaria", y el nombre Joaquín "el hombre
a quien Dios levanta". Según el evangelio, Ana se
casa a los 24 años con Joaquín en Nazaret, como
era estéril se dirigió al señor haciendo
el voto de consagrar a servicio divino al hijo que Dios le concediera.
A los 20 años de matrimonio Dios escucha sus plegarias
y Ana da a luz una niña a la que llamaron Maria. A los
3 años la dejaron al servicio divino cumpliendo el voto
realizado. María es concebida sin pecado original y estaba
destinada a ser madre de Jesucristo.
Santa Ana es invocada
en los partos y patrona de las costureras, y San Joaquín
es protector de los maridos. Se los conmemora el 26 de julio.
En
el Presbiterio
Trasladarse desde el Crucero
Oriental al centro del presbiterio, es lo que se le ocurre a
cualquiera antes de abandonar este sitio y seguir adelante.
Desde el centro de la
gran cruz latina formada por la Basílica, a cualquier
lado que se dirija la mirada, el alma se siente hondamente impresionada:
delante tiene la esplendidez del Altar Mayor; a diestra y siniestra,
los grandes cruceros con sus artísticos Altares en el
fondo; detrás, las elevadas naves con su magnifico rosetón
que pone en una verdadera gloria a María de Lujan que
está en el medio; un poco mas abajo, el órgano
monumental, con sus 50 juegos distintos y cuya construcción
fue atendida personalmente en París por su generoso donante
Monseñor José León Gallardo.
Las naves iluminadas por
la luz que atraviesa los pintados vitrales pueblan el espíritu
de una dulce emoción. Es preciso ver esas rasgadas ventanas
góticas y esos rosetones divididos y subdivididos en frágiles
ramajes de piedra, a ciertas horas del día, cuando el
sol arrojando sus dorados rayos en los vitrales polícromos,
llena el templo de esa claridad misteriosa e indefinible que
colora con tintes suaves los múltiples objetos.
Altar Mayor
Lo antecede una reja negra
de hierro forjado, que presenta columnas de ónix y decoraciones
de mármol.
Las campanillas que junto
con la sombrilla se encuentran en este altar le otorgan al templo
la condición de Basílica.
A ambos lados encontramos
la sillería , y dos cúpulas en forma de capilla
que culmina en una aguja coronada por una cruz, todo realizado
en roble.
A la izquierda del altar
se encuentra un ambos sostenido por dos columnas de fuste liso
y capitel simple.
Anterior a la mesa se
encuentran dos lámparas de pie realizadas en bronce. La
mesa se halla sostenida por 8 columnas y sobre esta se observa
un sagrario en forma de capilla.
A la derecha se observa
la lámpara que simboliza la presencia del Señor
y a ambos lados del sagrario se observan 4 sagrarios menores.
El altar mayor se impone
a nuestra atención desde el fondo de la nave central por
su magnitud y esplendidez. Es un conjunto de mármol blanco
y bronce. Ocupa el centro de la gran cruz latina, cual si fuera
la cabeza del divino crucificado hermosamente nimbada por los
altares circulares del ábside, y contiene las dos joyas
mas preciosas del Santuario: Jesús, en su dorado Tabernáculo,
y María en su trono de gloria. Jesús está
allí en primer plano, rodeado de su Santa Madre y de sus
Apóstoles, como durante su vida mortal; en cuatro nichos
elevados, dos de un lado y dos del otro, están los cuatro
evangelistas: San Mateo, San Marcos, San Lucas y San Juan; y
en el medio de cada dos de ellos, hay un ángel dorado
que toca la trompeta de la fama. Los otros Apóstoles están
más abajo, en una serie de nichos formando retablo: de
un lado, está San Pedro seguido de San Simón, Santo
Tomás, San Felipe y San Andrés; del otro, está
San Pablo seguido de Santiago el Mayor, Santiago el Menor, San
Bartolomé y San Judas Tadeo.
María está
más arriba, en segundo plano, ocupando entre los cuatro
Evangelistas un gran templete dorado y descansando sobre una
peana giratoria, que le permite darse vuelta hacia la nave central
o el camarín según convenga. Se encuentra a su
turno muy bien acompañada: a través de su gran
templete, se ve en el fondo del ábside un rosetón
polícromo con la imagen de la Santísima Trinidad.
Esta divinal familia no podía estar muy lejos de aquella
Excelsa Señora que es respectivamente Hija del Padre,
Madre del Hijo y esposa del Espíritu Santo. Al lado, en
otros tantos rosetones alrededor del ábside, están
los Profetas que la vaticinaron y otros santos de especial relación,
los cuales, si bien no se pueden ver sino de mas cerca, los nombraremos
sin embargo aquí como formando la corte especial de María.
A la derecha están sucesivamente: Moisés, Jeremías,
Daniel, San Basilio y San Juan Nepomuceno, este último
en obsequio a Monseñor Terrero, quien llevaba este nombre
y tanto se preocupó de las cosas del Santuario; a la izquierda
están: David, Isaías, Ezequiel, San Benito y la
beata Luisa de Marillac, a cuya hija en religión se le
apareció la Medalla Milagrosa.
Encima de este altar,
la bóveda central adopta la forma Tudor, como para dar
más espacio a las preciosidades que ella recubre y más
libertad a los hermosos vitrales que cantan sus glorias.
Sobre los contrafuertes
anteriores al altar mayor encontramos dos púlpitos de
roble con características del estilo neogótico,
se accede a estos a través de 14 peldaños del mismo
material. El tornavoz tiene forma de capilla y la taza decorada
por arcos ojivales y pequeñas columnas, que poseen decoraciones
de estilo bizantino
Este espléndido
altar es donación de la familia Armstrong, representada
por el señor Dose y su hermana, la señora de Lariviere.
Nave
lateral oriental
Primer
Capilla (7ma.): Altar
advocado a Santa Ana, con San Expedito y San Juan Bautista a
la derecha, y Santa Rita y San Rosetón a la izquierda.
Es gemelo del de San Antonio
que está en la parte opuesta, y es también donación
de Doña Margarita M. de Morgan. El altar está realizado
en mármol y a la izquierda se observa un confesionario
de roble con estilo gótico.
Santa Rita nació
en 1381, se casó con Ferdinando por voluntad de sus padres.
Su voluntad logra cambiar a Ferdinando pero no logra olvidar
los rencores de sus enemigos. Un noche fue encontrado muerto
a orillas del río y sus hijos juran vengarse. Rita pidió
a Dios que se los llevara antes de que mancharan sus vidas con
un homicidio, siendo su pedido escuchado.
Rita pide ingresar al
Convento de las Agustinas de Casía pero es rechazada,
hasta que un día recibe la visita de tres santos quienes
la llevan al convento, abren sus puertas llevándola asta
la mitad del coro, logrando así vestir el hábito
de las Agustinas.
San Expedito, fue martirizado
en América. Era militar pero un día tocado por
la gracia de Dios, decide cambiar de vida. Se le apareció
el espíritu del mal en forma de cuervo que le gritaba
cras..!, cras..!, cras..!, que significa mañana!, esta
decisión déjala para mañana!, no tengas
apuro!, espera tu conversión!
Pero San expedito gritó
hoy, nada de postergaciones!. Por ello el santo es invocado en
los casos que exigen solución inmediata. Exige que lo
que sea prometido sea cumplido de inmediato, sin demora. Se lo
conmemora el 19 de abril.
San Juan Bautista (ver
1er capilla occidental).
En la cruz alta de enfrente:
El escudo de Entre Ríos.
Rosetón: San Jerónimo
Doctor.
Segunda
capilla (6ta.): Posee
un confesionario de iguales características que los anteriores.
En la parte superior los vitrales presentan a la derecha a San
Cayetano, que recibe al niño Jesús de manos de
la Virgen y a la izquierda a San Antonio de Padua, por debajo
de esta imagen la divinidad de la Eucaristía haciendo
que un juramento doble las rodillas ante ella.
San Cayetano, nació
en Italia a fines del siglo XV. Estudió teología
y se graduó en derecho en la Universidad de Padua. Fue
senador de su ciudad y protonotario pontificio, cargo dado por
Julio II.
A los 33 años se
ordenó sacerdote. Fue popularmente conocido como el Santo
del Pan y del Trabajo.
Fue uno de los principales
promotores de la Reforma Católica, al mismo tiempo que
se dedicaba al servicio de los enfermos en hospitales.
Con Juan Pedro Corafía,
que más tarde fue el Papa Pablo IV, y otros fundaron una
congregación de Clérigos Regulares llamada Teatinos.
Cayetano estuvo mucho
tiempo en Nápoles y con el beato Juan Morioni, fundaron
Los monjes de la Piedad. Desarrolló una actividad caritativa
y contribuyó a evitar una guerra civil. Se lo conmemora
el 7 de agosto y los 7 de cada mes.
San Antonio de Padua (ver
7ma capilla).
En la cruz alta de enfrente:
El escudo de Córdoba.
Rosetón: San Pedro
Damián.
Tercer
Capilla (5ta.): Posee
también un confesionario. En los vitrales San Esteban
diácono de Jerusalén, fue apedreado por los judíos
por ser cristiano y San Lorenzo diácono de Roma, que preguntado
por los tesoros de la Iglesia, muestra la turba de necesitados
que están a su cargo.
San Esteban: Según
el nuevo testamento, fue uno de los primeros siete diáconos
elegidos por los apóstoles, debido a la fuerza de la fe
humana. Su elocuencia y facilidad para lograr conversiones le
dio la enemistad de los judíos helenistas, quienes lo
acusaron de blasfemo. Fue condenado a morir lapidado, sin habérsele
permitido defender su fe en la nueva religión.
Saulo de Tarso (San Pablo)
no sólo aprobó su ejecución sino que guardó
las vestiduras del principal testigo contra Esteban. Por el fragmento
del discurso de San Esteban que aparece en los hechos de los
Apóstoles, se le considera sucesor de San Pablo al proclamar
la universalidad del cristianismo como religión sucesora
del judaísmo.
Se lo conmemora el 26
de diciembre.
San Lorenzo, nació
en hispanía y marchó a Roma donde fue nombrado
diácono por el Papa Sixto II, que le encarga la misión
de custodiar los bienes que poseía la iglesia.
El emperador Valeriano
dictó pena de muerte para todos los obispos, sacerdotes
y diáconos cristianos. Sixto y sus 7 diáconos fueron
aprisionados y decapitados de inmediato, excepto Lorenzo a quien
dieron 4 días para entregar los tesoros de la iglesia.
Lorenzo lo repartió entre los pobres entregado sólo
una parte de ellos al emperador, siendo condenado a morir en
la parrilla. Su entereza durante el martirio, padecido en Roma
el 10 de agosto, es legendaria, por bromar con sus verdugos mientras
e aplicaban tormento. Se afirma que su sangre y grasa fundida
de su cuerpo se encuentran en la iglesia romana de San Lorenzo.
Se lo conmemora el 10 de agosto.
En la cruz alta de enfrente:
El escudo de Salta.
Rosetón: San Bernardo,
Abad de Claraval.(ver 6ta capilla occidental)
Cuarta
Capilla (4ta.): Posee
un confesionario. En los vitrales las imágenes del Santo
Cura de Ars, enseñando el catecismo a sus feligreses;
y San Martín de Tours, siendo todavía militar y
catecúmeno divide su manto para abrigar a un mendigo.
San Juan María
de Vanney, El Santo Cura Ars: Fue sacerdote y luego se lo nombró
párroco de la feligresía de Ars donde desarrolló
su actividad por 42 años. Convirtió a un pueblo
sin fe en uno creyente.
San Martín de Tours:
A los quince años comenzó su carrera militar donde
la ocurrió algo milagroso: estaba cabalgando envuelto
en su manto de guardia imperial y al encontrar a un pobre mendigo
temblando de frío corta su manto dándole la mitad
del mismo. En sus sueños Martín ve a Jesús
envuelto con la mitad de dicho manto sonriéndole en agradecimiento.
A los 18 años recibe
el bautismo y abandona la milicia para seguir a San Helario,
su maestro. Una vez elegido obispo de Tours se convierte en el
más grande evangelizador de Francia.
En la cruz alta de enfrente:
El escudo de Mendoza.
Rosetón: San León
Papa.
Quinta
Capilla (3era.): Con
una puerta lateral para el público. Realizada en roble,
de doble hoja simula una capilla, con arcos ojivales y rematada
por una cruz.
Más arriba, un
pequeño rosetón con el monograma de María
rodeado de 5 lóbulos que recuerdan los 5 misterios gloriosos
del Santo Rosario.
En la cruz alta de enfrente:
El escudo de Jujuy.
Rosetón: San Cirilo
de Alejandría.
Sexta
Capilla (2da.): Posee
un confesionario. En los vitrales se encuentran la Virgen de
los Desamparados, patrona de Valencia (España), que ampara
a una multitud de desgraciados y San Nicolás, obispo,
devuelve la vida a tres niños despedazados por un malvado
y puestos en una tina.
San Nicolás, obispo
de Myra en Asia Menor, a principios del siglo IV fue perseguido
por los romanos y liberado bajo el mandato del emperador Constantino
I. En el siglo XI, sus reliquias fueron trasladadas a Bari, Italia,
convirtiéndose en un centro popular de peregrinaje.
Surgieron numerosas leyendas
sobre él, una de ellas afirma que devolvió la vida
a tres niños que habían sido troceados y conservados
en salmuera para preservarlos igual que se hace con el tocino.
Es el patrón de Rusia y Grecia, y de los niños,
los marineros y los investigadores.
San Nicolás en
la versión de Papa Noel o santa Claus, está actualmente
representado por la Navidad, aunque su fiesta tradicional, el
6 de diciembre, se celebra aún en algunos lugares de Europa.
En la cruz alta de enfrente:
El escudo de San Juan.
Rosetón: San Atanasio
Obispo de Alejandría.
Séptima
Capilla (1era.): El
altar está advocado al Cristo Crucificado, lo acompañan
a la derecha san Juan Evangelista y a la izquierda la imagen
de La Dolorosa. La ventana representa a la Comunidad Redentorista
arrodillada ante Nuestra Señora del Perpetuo Socorro,
tan amada y divulgada por esa benemérita comunidad, que
costeara este hermoso vitral.
En su parte inferior esta
capilla tiene el mismo artesonado de roble que la de enfrente,
y la antecede también una reja de hierro forjado estilo
gótico.
San Juan Evangelista,
fue íntimo amigo de Jesús. Fue un fiel discípulo
y el último en sobrevivir, estuvo junto a Jesús
en todo momento, también durante su crucifixión.
Se lo conmemora el 27 de diciembre.
La Dolorosa: La imagen
de la Virgen de los Dolores recuerda los dolores que sufrió
la madre de Jesús, especialmente durante la pasión
y la muerte de su hijo. Estos dolores fueron profetizados por
el anciano Simeón; cuando en el templo de Jerusalén,
dijo a María, que una espada de dolor le atravesaría
el corazón.
La piedad popular ha representado
a la virgen de los Dolores con un corazón traspasado por
siete espadas que simbolizan otros dolores.
En dos lugares diferentes
de la sagradas Escrituras se mencionan las amargas penas que
afligieron el corazón de la Virgen María.
Sus penas: tuvo que huir
con su hijo a Egipto, vio a su hijo encarcelado y flagelado,
lo contempló con la cruz a cuestas y una corona de espinas
que la hacia sangrar las sienes, lo vio golpeado e injuriado,
oyó los terribles golpes del martillo cuando lo clavaron
en la cruz, presenció la sed devoradora y la infante burla
del Vinagre, vio la atormentada agonía y el grito final,
tuvo el cuerpo de Jesús ya sin vida en su regazo y lo
vio depositado en el sepulcro cuya losa sellada separaba a la
madre de su hijo.
En cuanto a la hermandad
de Los Dolores y Animas, es una asociación cuya finalidad
es la de realizar culto en honor de las almas del purgatorio
mediante sufragio y contribución para aliviar necesidades
humanas.
En la cruz alta de enfrente:
El escudo de San Luis.
Rosetón: San Ambrosio,
Arzobispo de Milán. |